El delantero navarro Pablo Sáenz, atacante de 25 años procedente del Granada, se convirtió este lunes en el primer fichaje del Real Oviedo para la temporada 2026/2027, la del regreso a Segunda División tras el descenso.

El Oviedo cerró hace meses esta operación al tratarse Pablo Sáenz de un futbolista que finalizaba contrato con el Granada, equipo con el que disputó este curso que acaba de finalizar 36 partidos entre Liga y Copa, sumando cinco goles y tres asistencias.

El atacante de San Adrián, canterano del Calahorra y que también vistió la camiseta del Alfaro, fichó por el Granada en el verano de 2023, cuando los nazaríes estaban en primera división y su filial en Primera RFEF, la tercera en el escalón nacional.

Sáenz debutó en la máxima categoría ante el Girona y en la temporada 2024/2025 jugó cedido en el Albacete durante la segunda vuelta, donde cuajó un buen papel. Pablo Sáenz refuerza una demarcación en la que el Real Oviedo ya cuenta con Ilyas Chaira y Hassan, jugadores que están llamados a despertar algún que otro interés durante el mercado estival y que está por ver si alguno de ellos no sale traspasado a lo largo del verano. Mientras el Real Oviedo sigue buscando entrenador, además, el club azul sigue a la espera de lo que decida el capitán y símbolo Santi Cazorla, que a sus 41 años se plantea seguir jugando una temporada más para volver a intentar un nuevo ascenso o retirarse como profesional.

"Me voy orgulloso"

Pablo Sáenz se ha despedido del club andaluz con una carta en la que dice sentirse "orgulloso de todo lo vivido" y "con la tranquilidad de haber dado siempre lo mejor".

El extremo ha disputado 95 partidos con el Granada en las tres últimas temporadas, en las que ha militado en el primer equipo tras llegar una campaña antes al filial rojiblanco. "Llegué al filial con la ilusión de un crío que sólo quería crecer, trabajar y ganarse una oportunidad. Con esfuerzo, paciencia y mucho sacrificio cumplí el sueño de llegar al primer equipo y defender este escudo en el fútbol profesional", escribió en su misiva.

"No ha sido un camino fácil porque ha habido momentos muy buenos y otros no tanto, situaciones que muchas veces no fueron sencillas de entender ni de gestionar", reconoció.

Pablo Sáenz destacó que "el día a día en la Ciudad Deportiva es un regalo de la vida" y que deja en Granada "grandes amistades" que llevará "siempre" con él.

"Me voy orgulloso de todo lo vivido y con la tranquilidad de haber dado siempre lo mejor de mí cada vez que defendí esta camiseta. Granada siempre formará parte de la historia", aseguró el extremo.