Los futbolistas del Athletic Club Iñaki y Nico Williams han negado haberse apropiado de un coche de alta gama sin pagar un precio acordado, unos hechos que han enmarcado en un acuerdo para la permuta de dos vehículos pero que, tras conocer que se había interpuesto una querella, zanjaron con la devolución del turismo ajeno y la recuperación del propio.

Ambos han comparecido por videoconferencia este martes ante el juzgado de Instrucción de Aoiz que investiga la querella interpuesta por una empresa navarra contra ellos dos, un amigo mediador y la tía de los Williams, por un delito de estafa y apropiación indebida.

Los hechos ocurrieron a finales de 2024 cuando, según el relato que consta en la querella, un intermediario, amigo de los Williams, contactó con el administrador de la empresa querellante para adquirir el vehículo. Se iniciaron entonces conversaciones para una operación de permuta con otro vehículo propiedad de los futbolistas.

No obstante, dificultades administrativas impidieron la permuta, lo que llevó a decidir a los Williams una compraventa simulada que ponía como titular del coche a una tía de los futbolistas, insolvente, por lo que ante el impago del vehículo y su no devolución impidió al querellante recuperar su valor, pactado en 79.000 euros.

Frente al relato de la querella, este martes Nico Williams ha reconocido que fue el mediador, un amigo de su confianza, quien le propuso adquirir un coche, que a él le gustó, ha subrayado, pero al tener varios vehículos ofreció su permuta por uno de ellos, han señalado a EFE fuentes del caso.

Sí abonó 8.340 euros de la matriculación del nuevo, lo que se hizo a nombre de su tía.

Permuta de vehículos

Ha insistido en que el acuerdo, sin contrato firmado, consistía en una permuta. Él llegó a recibir el coche nuevo y a su vez llegó a entregar al mediador el suyo a cambio, pero al conocer que se había interpuesto una querella lo devolvió.

Ha asegurado que su hermano Iñaki no intervino en esta negociación y ha negado cualquier acuerdo para estafar a los propietarios del vehículo de alta gama, al tiempo que ha defendido la honradez de su familia y el daño sufrido al verse envueltos en esta querella.

Poco después ha comparecido su hermano, el también futbolista Iñaki Williams, quien ha señalado que él no intervino en la operación y ha alertado de que su perfil les aleja de idear este tipo de planes. Los investigados solo han contestado a las preguntas de la juez y de su abogado y se han negado a hacerlo con las de la parte querellante.