Con ambición, confianza y los pies en el suelo. Así afronta la fase decisiva del campeonato Jaime Sánchez (Pamplona, 1986), seleccionador navarro absoluto, que ha logrado construir un grupo competitivo y convencido de sus posibilidades. Antes de medirse a Cataluña en una Final Four exigente y cargada de alicientes, el técnico analiza el momento del equipo, el reto que supone el torneo y la ilusión con la que sus jugadores encaran una experiencia que puede ser inolvidable.

¿Con qué expectativas afrontan la Final Four?

Las expectativas son altas, sobre todo porque así lo han demostrado los jugadores a lo largo del torneo. El equipo ha competido a un gran nivel y eso nos da argumentos reales para confiar en lo que viene.

 ¿Cómo ve a sus jugadores? 

 Todos los alicientes son positivos para nosotros en cuanto a motivación. No tenemos ningún miedo porque la confianza en este grupo es muy grande. Así nos lo han demostrado en los partidos anteriores e iremos con la máxima ilusión y confianza para disfrutarlo.

 ¿Se conforman con lo conseguido hasta ahora o quieren más?

Siempre queremos ser ambiciosos. Sería una mentalidad pequeña pensar que lo logrado hasta ahora es suficiente. Es muy bonito, sí, pero ahora queremos centrarnos en lo que viene y en lo que podemos conseguir.

Cataluña parte como favorita. ¿Cómo influye eso en el planteamiento?

Cataluña juega con el cartel de favorito y nosotros jugamos con eso. Al final, sobre el terreno de juego son once contra once. Tenemos claro lo que tenemos que hacer y estamos deseando que llegue el momento para demostrarlo.

 ¿Cómo explicaría en qué consiste este torneo de la Copa de las Regiones UEFA?

 Es un torneo de la UEFA a nivel europeo, aunque primero se juega el campeonato entre las regiones de cada país. Luego, el campeón compite con los demás campeones de Europa. Ahora toca ver cuál es la mejor región de España. Además, todos los jugadores que participan no son profesionales. Quien haya tenido ficha profesional no puede jugar. Por eso, se llama a las selecciones aficionadas, aunque creo que el nombre le perjudica un poco, porque la mayoría de los jugadores son prácticamente de Tercera División. 

 ¿Qué supone para los jugadores participar en una competición así?

Es un torneo muy chulo y un aliciente importante para ellos. Les motiva muchísimo porque es una oportunidad única de competir y medirse a un gran nivel.

 La trayectoria del equipo navarro invita a soñar. ¿Se ve con opciones reales?

 No quiero que parezca que vamos de sobrados, ni mucho menos, pero es confiar en lo que ves. Y lo que yo he visto en este equipo me invita a confiar.

 ¿Qué papel juega como entrenador en esta selección navarra?

 Los entrenadores contamos una película, pero luego está que los jugadores se la crean y la ejecuten. Hasta ahora no puedo pedir más de lo que he visto en ellos. Por eso confío en ellos, independientemente del rival.

 A nivel personal, ¿cómo está viviendo esta experiencia?

 Estoy muy motivado. Tengo claras las ideas del partido que tenemos que jugar y ahora me toca transmitirlo de la mejor manera y esperar al viernes. Eso no quita que tenga esos nervios de ver cómo lo ejecutan.

 De los posibles rivales, ha tocado uno de los más fuertes y además en su casa.

 Sí, nos ha tocado el “coco”. Al principio se hablaba de que la Final Four sería en Las Rozas, pero Cataluña pidió organizarla y se la concedieron. En el sorteo nos tocó Cataluña, que juega en casa, pero eso nos da más motivación. Además, esta situación se puede plantear de dos formas: como un reto más difícil o como una oportunidad más chula. Yo lo asimilo mejor de la segunda manera.

 ¿El objetivo es claro?

 Queremos estar en la final y queremos ganar el torneo. Sabemos que será difícil, sea quien sea el rival. Toca Cataluña en semifinales, pues a darle.

 ¿Cómo ha sido el proceso de confeccionar la selección?

 No es sencillo porque los jugadores tienen que atender a sus clubes y demás compromisos porque no son profesionales. Llevo dos años en la Federación Navarra y el cribado de quién puede jugar o no lo tenemos bastante identificado, sobre todo en cuanto a fichas profesionales.

 ¿Han encontrado facilidades por parte de los clubes?

 La verdad es que no me ponen pegas, pero todos sabemos que, egoístamente y de forma entendible, miran un poco por sus intereses. Yo también he sido entrenador y lo entiendo. Además, al pasar de ronda se ha tenido que aplazar la jornada de Tercera y entiendo que no a todo el mundo le guste. No es que tenga que pedir disculpas, pero si ha afectado, que entiendan que los chicos van a vivir una experiencia inolvidable.

¿Cuántos jugadores viajan a Terrassa?

 Vamos 18, que es lo que permiten las normas. Para jugar dos partidos en dos días quizás es justo, pero es lo que hay. Intentaremos compensarlo de la mejor manera.

 ¿Cómo cree que va a ser el partido contra Cataluña?

 Creo que aquí hay ingredientes de sobra para que la receta salga bien. Más que preocupación, mi ocupación es que durante los 90 minutos estemos al nivel que han demostrado en partidos anteriores. Y si el rival nos gana, que sea porque han sido mejores. No tengo que contar un cuento a los jugadores. A veces sabes que el rival es superior y tienes que convencerles de que es posible. 

¿Cómo se gestionan los entrenamientos?

Desde el principio hemos hablado con los clubes y entrenadores de los jugadores para respetar la carga de trabajo. No hemos entrenado nunca dos semanas seguidas y ha habido meses en los que no tenía sentido reunirnos. La verdad es que en Subiza nos han tratado de maravilla, igual que en Aoiz y Tajonar. Hemos tenido buenas condiciones para trabajar.

 ¿Qué mensaje les ha transmitido al vestuario antes de esta experiencia?

 Que salgan con todo y que disfruten. Les he dicho que disfruten de todo el proceso. Es decir, desde el viaje en autobús, el hotel, la cena, las dinámicas de grupo… Son experiencias que pasan pocas veces en la vida. Luego, el viernes ya nos meteremos en modo partido y el disfrutar será diferente. Este grupo se merece vivir una experiencia nueva juntos.