Irán negocia con la FIFA para jugar sus partidos del Mundial en México en lugar de Estados Unidos
La federación recuerda que Trump "ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní"
La Federación de Fútbol de Irán ha asegurado que está en conversaciones con la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) para trasladar a México sus partidos de la Copa Mundial de 2026, debido a preocupaciones sobre la seguridad de sus jugadores en caso de viajar a Estados Unidos.
Declaraciones de las autoridades iraníes y Trump
El presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, recordó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, "ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní", por lo que el combinado no viajará a Estados Unidos.
"Estamos negociando con la FIFA para que los partidos de Irán en la Copa Mundial se disputen en México", señaló, según un mensaje publicado por la Embajada iraní en México.
Irán renuncia a disputar el Mundial
Por su parte, Trump apuntó que Irán era libre de participar en el torneo, aunque manifestó que no cree que sea apropiado que se desplacen por su propia vida y seguridad. Estas palabras se producen un día después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, asegurase que Trump había confirmado que los futbolistas iraníes serían bienvenidos en la competición.
Calendario y fase de grupos
Irán se enfrentará a Bélgica, Nueva Zelanda y Egipto en la fase de grupos, y los tres partidos se disputarán en Estados Unidos, país que acoge el torneo del 11 de junio al 19 de julio, junto con México y Canadá.
La participación de la selección iraní se ha puesto en duda tras los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, que han provocado un conflicto regional.
El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, descartó la participación de la selección "en vista de las medidas maliciosas tomadas contra Irán", incluyendo el asesinato del líder supremo, ayatolá Alí Jamenei. Las autoridades iraníes han confirmado más de 1.200 muertos por la ofensiva, mientras que la ONG Human Rights Activists in Iran elevó la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.