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Miguel Ángel Sierra, el arquitecto del Pamplona

El catalán, que guarda un gran vínculo en Navarra, está asombrando en el panorama foral por la propuesta que está presentando con el conjunto de Lizasoain

Miguel Ángel Sierra, el arquitecto del PamplonaRoberto Bezunartea - CD Pamplona

Respira fútbol por los cuatro costados, vive por y para ello y tomando un café con él te puedes quedar charlando sobre fútbol durante horas. Trata de 'profesionalizar' una semana de entrenamientos y partido de un equipo humilde del fútbol amateur, como es el Pamplona, al que tiene colocado en segunda posición del grupo XV de Tercera RFEF y con el que está asombrando en el fútbol navarro. Así es Miguel Ángel Sierra, entrenador del conjunto de Lizásoain, cuando no desarrolla su principal oficio: analista (a distancia) delLiga Deportiva Universitaria de Quito (Ecuador). Sueña con un posible ascenso, pero al ser preguntado por las claves del éxito de la temporada que está realizando su equipo, Sierra lo reduce a la sencillez de "la unión del grupo".

Su llegada a Navarra y primeros pasos en el fútbol

Miguel Ángel Sierra aterrizó en Navarra en 2015, donde se sacó los títulos de entrenador, y se introdujo en la estructura de laMutilvera, donde se encontraba Unai Jáuregui dirigiendo al primer equipo, con el que logró el ascenso a la extinta Segunda División B. Después, el catalán se enroló en la estructura de Osasuna e hizo de nuevo las maletas. La Llagostera fue su último destino antes de dar el salto al fútbol profesional en Madrid. Sierra completó el máster en dirección de fútbol de la Universidad Europea y acabó en las filas del Leganés para integrarse en el cuerpo técnico de Mauricio Pellegrino.

"Se me presenta la ocasión de entrar en el cuerpo técnico de Mauricio Pellegrino en el Leganés. Ahí estoy dos años y después estuve tres más en el Fuenlabrada, todavía en el fútbol profesional”, explica. Posteriormente, amplió su experiencia en el extranjero: “fui a Ecuador para crear un departamento de inteligencia deportiva y ser segundo entrenador”, además de su etapa vinculada a la selección de México, donde coincidió con Javier Aguirre.

Estar a distancia no le impide compaginar su cargo en el equipo de Quito con el de técnico en el Pamplona. "Por el tema horario, por las mañanas trabajo para cuando ellos se levantan allí. Desde las 3 de la tarde hasta las 2 o 3 de la mañana estoy disponible. Sobre todo ahora, con mercados de fichajes, que no coinciden con los cierres de aquí. Empiezo a trabajar sobre las 9 de la mañana con tareas que ya tengo preparadas. A partir de las 2 o 3 de la tarde trabajo con ellos. Los días que no entreno, puedo estar hasta la madrugada. Cuando entreno, corto antes, voy a entrenar y luego sigo trabajando", expone, antes de reconocer que no le supone una dificultad añadida porque "estoy acostumbrado. Cuando he estado en cuerpos técnicos como analista, es uno de los roles que más horas trabaja. Los primeros años en el fútbol profesional estuve de analista y ese ritmo ya lo tienes interiorizado".

Esa experiencia internacional también le permite analizar distintos modelos de formación. “Osasuna es un club que trabaja muy bien la cantera…en Sudamérica se le da más libertad al jugador”, apunta, destacando las diferencias metodológicas.

Martín Saralegui felicita a Iker Gil, máximo goleador del equipo, después de anotar un tanto esta temporada.

Una esponja para moldear 'su' perfil como entrenador

Todas las experiencias con los cuerpos técnicos en los diferentes clubes y estructuras de las que ha formado parte le sirven a Miguel Ángel Sierra para haber absorbido conocimientos e ideas para moldear su propio entrenador. “De cada uno vas cogiendo una idea, tanto a nivel metodológico como a nivel de juego”, señala. En su actual proyecto, busca trasladar ese conocimiento al día a día del equipo: “piensas que si alguna vez entrenara yo, me gustaría que mi equipo se pareciera a esto… y luego vas trasladando todo lo que has aprendido”.

Su idea futbolística es clara: un equipo protagonista con balón y valiente sin él. “Quería un equipo que fuera muy protagonista con balón, que defensivamente fuera muy valiente, que defendiera hacia adelante”, explica. En este sentido, destaca la respuesta de su plantilla: “lo que más me ha sorprendido es la buena actitud que han tenido los jugadores hacia la propuesta”.

La importancia del vestuario

Más allá de lo táctico, el técnico pone el foco en un aspecto clave: la gestión del grupo. “Hay una cosa que es superimportante, que es el tema de gestionar grupos y gestionar vestuarios”, afirma. Eso es algo que aprendió del propio Aguirre, y la principal explicación de la temporada que está realizando el equipo, cuyo objetivo principal era seguir en Tercera un año más, pero ahora, la evolución del equipo ha cambiado el escenario: “hemos pasado a poder jugar un play off”, lo que refleja el crecimiento del grupo a lo largo de la temporada.

En el día a día, su metodología combina análisis, planificación y trabajo en campo. “Miramos mucho al detalle, hacemos informes de equipo propio y rival… todo lo que vemos en vídeo lo intentamos trasladar al campo”, explica. Uno de los pilares de su trabajo es el desarrollo del futbolista: la mejora individual como base del rendimiento colectivo. “Esa mejora del jugador individual es lo que al final te hace que mejore lo colectivo”, asegura.

Aunque el contexto invita a pensar en objetivos mayores, mantiene la cautela: “no es una cosa fácil porque hay equipos muy fuertes”. Aun así, no renuncia a la ambición: “tenemos que tener nuestra identidad propia y esa identidad nos va a llevar luego al tema de los éxitos”.