Uno de esos dichos populares conocidos por todos asegura que las desgracias nunca vienen solas, y obviamente eso también se cumple en el fútbol. De una tarjeta roja puede venir un gol y con él una derrota, o de una ocasión clarísima fallada, un tanto en contra en la siguiente jugada. Lo que no es tan habitual es que de una lesión pueda surgir otra, o al menos otro contratiempo mientras se intenta resolver el primero.
Atropello en el césped
Pero es lo que se pudo ver este pasado fin de semana en un partido de la Serie B, la segunda categoría del fútbol ecuatoriano, un encuentro que medía en la ciudad de Quito a El Nacional, colista de la clasificación, con el Portoviejo, situado en la mitad de la tabla.
Corría el minuto 71 cuando tuvieron que entrar las asistencias médicas del equipo visitante para atender a un jugador lesionado, que se llevaba las manos a la cara por el dolor o por la frustración (o por ambas). Lo hicieron con uno de esos pequeños vehículos motorizados que cuentan con una camilla para poder llevarse rápidamente y sin necesidad de moverlo a un deportista que requiere atención.
Hasta ahí todo normal. Lo montaron en la camilla y se dispusieron a sacarlo del campo para, probablemente, atenderlo fuera de los límites del terreno de juego y que pudiera continuar el partido. Pero cuando el carrito avanzaba hacia la banda acabó atropellando a otro de los jugadores del Portoviejo, en concreto a Edison Caicedo, que caminaba despistado conversando con algunos miembros del cuerpo técnico.
Arrasa en redes sociales
Cierto es que, al ser un golpe dado con el lateral del vehículo, no parece demasiado importante, aunque los técnicos corrieron a pedir explicaciones al conductor del carrito por no haber estado atento a lo que había en el césped. Eso sí, muy mal no estaría el atropellado cuando, al ver que la caída lo sacaba del terreno de juego, volvió a meterse dentro dando un brinco para así poder ser atendido ahí sin que exista la posibilidad de que se reanude el juego sin su presencia. Perrerías de futbolista, que también parece que exageraba un tanto su dolor.
El vídeo del momento se ha vuelto viral en las redes sociales, con más de 1,3 millones de visualizaciones en X en apenas un día, la mayoría tirando de humor y muchos de ellos acusando a Caicedo de ser él quien atropelló al carrito y no al revés.