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Desaparece un equipo histórico que bajó junto a Osasuna en la 93-94

El Lleida entra en proceso de liquidación hundido en la sexta categoría y ahogado por las deudas

Desaparece un equipo histórico que bajó junto a Osasuna en la 93-94Iruñapress

No están siendo unos años, décadas incluso, fáciles para los aficionados al fútbol de Lleida, que ahora ven cómo su equipo de fútbol representativo, el Lleida CF, heredero de aquella Unió Esportiva Lleida que en la temporada 1993-94 jugó en Primera División (y descendió al acabar penúltima, sólo por delante de Osasuna) e incluso ganó al Real Madrid, en un partido que le costó el puesto de entrenador a Benito Floro, ha iniciado el proceso de liquidación, con lo que el camino a su desaparición es inevitable.

Liquidación del Lleida CF

Hace unas semanas, el adjunto a la presidencia del club, Marc Torres, que ha sido la cabeza visible en estos últimos años ante los problemas de salud del propietario, el empresario hispano-suizo Luis Pereira, anunció la venta del club a un inversor que se comprometía a asumir la deuda de la entidad, cercana a los 6 millones de euros, pero antes de que se completara el proceso acabó siendo detenido por los Mossos d’Esquadra al tratarse de un estafador con identidad falsa.

Ese fue el último resquicio de vida de un club que se encontraba en concurso de acreedores y que tenía hasta el 5 de junio para ingresar 1,8 millones de euros y asegurarse la continuidad, al menos por un tiempo. Pero nadie ha querido hacerse con una entidad moribunda y con enormes deudas y que había encadenado dos descensos consecutivos, quedando en esta ocasión última en el grupo catalán de Tercera División. Así que, tras no presentarse ninguna propuesta de convenio para solucionar la deuda, el Juzgado Mercantil número 1 de Lleida ha abierto la fase de liquidación.

De la UE Lleida al Lleida Esportiu

Cierto es que este Lleida CF no es propiamente la mítica Unió Esportiva Lleida, que se disolvió por problemas económicos en 2011 tras 72 años de existencia y cuya unidad productiva la compró en una subasta un nuevo club que buscaba ser su heredero llamado Lleida Esportiu. Pero los problemas se reprodujeron en esta entidad de la mano de sus propietarios, los hermanos Esteve, y el caos terminó con un club a punto de volver a desaparecer y con la Guardia Civil entrando en las oficinas del Camp d’Esports.

Fue entonces cuando Pereira, exjugador de la UE Lleida, se hizo con el control del club, no sin polémica, ya que los hermanos Esteve torpedeaban al máximo su labor, por ejemplo no queriendo entregar las redes sociales del club a la nueva propiedad y obligando a que se volviera a cambiar el nombre, que pasó a ser Lleida CF, por temas de patentes.

Pero la cosa se volvió a torcer. En abril de 2025, con el club salvado en Segunda Federación, Pereira, con problemas de salud, fue engañado al ser víctima de una estafa millonaria con un dinero personal que pensaba invertir en el Lleida. Los problemas económicos llevaron a dar la baja a toda la plantilla y al descenso administrativo a Tercera División, donde se realizó un último intento por mantener vivo el club mientras se esperaba la llegada milagrosa de algún inversor. Pese al apoyo incondicional de la afición, al descenso deportivo se ha unido la liquidación final.

El papelón del Atlètic Lleida

A todos estos líos se ha sumado la creación hace unos años del Atlètic Lleida, un nuevo equipo impulsado por unos empresarios locales y apoyado por el Ayuntamiento, que también ha intentado hacerse con los símbolos del todavía vivo Lleida y que apenas ha generado simpatías entre el público por algunas malas artes en contra del otro club. La inmensa mayoría de la afición, y otros equipos históricos catalanes, veían al Lleida CF como el heredero de la UE Lleida y al nuevo club como un “engendro”, que hace un año lograba el ascenso a Segunda Federación comprando precisamente la plaza que dejó el descenso administrativo del Lleida CF, aunque ha bajado rápidamente a Tercera División.

De hecho, la afición del Lleida, que se queda sin su referente futbolístico, no se plantea apoyar en ningún caso ahora al Atlètic Lleida, sino que su objetivo era hacerse con la unidad productiva del extinto club y competir en Lliga Elit (la categoría inferior a la Tercera, a la que había descendido el Lleida CF) o, de no ser posible, comenzar desde cero en la categoría más baja, la Cuarta Catalana, creando un club de fútbol popular, controlado por los socios.