Desde la época del covid, cuando se reestructuró la Segunda B en Primera y Segunda Federación y la Tercera División se convirtió en Tercera Federación, los ascensos desde esta última categoría nacional cambiaron. Desde entonces, el primer clasificado de cada uno de los 18 grupos (uno por comunidad autónoma, salvo Andalucía, que tiene dos) sube directo a Segunda Federación, lo que garantiza que en esa categoría siempre habrá representantes de todas las CCAA.

Y los segundos, terceros, cuartos y quintos clasificados de cada grupo disputaban dos eliminatorias entre sí a doble partido: segundo contra quinto y tercero contra cuarto, con el partido de vuelta en el campo del que quedó mejor en la tabla y con el pase de ronda para ese mismo si tras los dos encuentros y la prórroga persistía la igualada en el marcador global. Los vencedores volvían a jugar entre sí con el mismo formato y el ganador final de cada grupo se jugaba el ascenso ante el de otra región por sorteo, también a doble partido.

Críticas al sistema de ascenso

Este sistema ha tenido desde su implantación muchos detractores, porque consideran que si los equipos de un grupo ya se han enfrentado durante la Liga en dos ocasiones no es necesario que lo vuelvan a hacer en los play off, porque la clasificación ya ha dictado sentencia y ha mostrado que uno es mejor que otro. Y también porque no es un formato que premie a los mejores, ya que hay grupos más fuertes que otros pero se impide que todos sus equipos puedan subir, ya que se hace una criba previa, lo que puede hacer que la Segunda Federación tenga un nivel más bajo.

También hay quien piensa lo contrario, que es necesario un sistema como ese para que la Segunda Federación no se llene, por ejemplo, de equipos catalanes o andaluces, que son de los más potentes, y dé más opciones a los riojanos, cántabros o navarros, con, en principio, menos nivel en sus equipos por cuestión de población. Además, está claro que unas eliminatorias dentro del mismo grupo suponen un ahorro en desplazamientos.

La cuestión es que la Federación Catalana de Fútbol ha propuesto cambiar estas eliminatorias por el ascenso y la Federación Española de Fútbol, quien gestiona estas categorías, lo trasladó este miércoles a los clubes de Tercera Federación en una reunión en la que que se aprobó esa modificación. Ahora queda que la propuesta sea ratificada en la Asamblea General Ordinaria de la RFEF del próximo 30 de junio, y todo apunta a que será así. Aunque en principio parecía que estos cambios no se aplicarían hasta la temporada 2027-28, la intención de la Federación Catalana es que tengan efecto ya en la próxima temporada.

Así será el nuevo play off

Lo que se va a hacer es volver a un método ya conocido, el del sorteo entre todos los grupos. Ya no habrá eliminatorias regionales previas, sino que entrarán todos los equipos en el bombo y lo único que se fijará es que los segundos se enfrenten a doble partido a los quintos y los terceros a los cuartos, con las consiguientes ventajas de campo para los mejores clasificados.

Así que el rival podrá ser de cualquier comunidad autónoma aunque, si el azar se empeña, también podrían enfrentarse dos equipos de la misma región. De este modo, los nueve clubes que lograran superar las tres eliminatorias definidas por sorteo se sumarían a los 18 que ya habrían ascendido previamente como primeros de cada grupo. Y podría darse el caso de que subieran los cinco equipos de un mismo grupo.