Con el convencimiento que la gastronomía es el arte de usar los alimentos para crear felicidad, en el restaurante El Acebu combinan todos los ingredientes a su alcance para que así sea. En el municipio de Calabrez, a un paso de Ribadesella, se conjugan la oferta gastronómica, el trato al cliente, las vistas y las propias instalaciones para que quienes les visiten salgan plenamente satisfechos.
Javier Manjón es el artífice de una cocina centrada en los yantares asturianos, pero con influencias de su origen castellano, como demuestra en el lechazo al horno de leña. Este se puede saborear previo encargo, al igual que el costillar de cerdo asado en ese mítico horno donde el calor intenso seco y envolvente obra milagros. El sabor y aroma ahumado de estas elaboraciones, con textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, conquistan al comensal ya en cuanto se lo presentan en la mesa.
Cocina tradicional en carta y menú
En la base, la de El Acebu es una cocina tradicional casera, que da lugar a guisos como la fabada, el pote asturiano… con influencias astur-castellanas. Un plato típico que no te puedes perder allí son los negritos con chipirones –una judía negra que se cultiva en la zona–, pero además bordan los callos y manitas y el codillo de cerdo al horno con setas. En esta casa de comidas como le gusta denominarla al propietario y jefe de cocina, Javier, la carta no es extensa pero sí variada.
Las carnes son de ganado local en la medida de lo posible y entre los pescados reina el bacalao junto a variedades del día. Y es que en El Acebu, los productos de temporada y de proximidad son protagonistas. Es el caso de los tomates, pimientos, el pescado, etc. Hasta el bacalao lo compra Javier a una empresa asturiana que se lo entrega desalado. El queso, por supuesto, también es asturiano.
De lunes a viernes ofrece un menú sugerente y asequible a partes iguales, que permite elegir entre tres primeros platos, tres principales y postre casero. Los fines de semana solo trabajan a la carta y por encargo. También hay posibilidad de concertar menús para grupos.
Fuera de carta, cuyo tique medio oscila entre 30 y 35 euros, cada día incluyen alguna sugerencia tentadora. Un ejemplo es el pitu de Caleya (pollo de camino en asturiano). Con este pollo de corral preparan un arroz irresistible. Cabe citar igualmente el calamar relleno de morcilla de Burgos, entre otras opciones, según mercado.
Para rematar el condumio con un dulce, entre los postres caseros despuntan su tarta de la abuela, el arroz con leche requemado, el flan de huevo o la tarta de queso al horno.
En cocina, el chef se muestra dispuesto a preparar platos al gusto del cliente y da respuesta a personas con intolerancias como la celiaquía. En este caso concreto, les recuerda que únicamente el pan que ofrece no es apto para ellos/as y, con la familiaridad que le caracteriza, les recomienda llevar el suyo propio. Otro factor más para sentirse "como en casa".
Como no podía faltar en tierras asturianas, la sidra es el acompañamiento de lujo de la oferta gastronómica de El Acebu, que también ofrece, como particularidad, vino de la casa de Cigales servido en frasca, ya sea tinto o clarete, a elegir. Incluso se puede tomar en porrón para quienes añoran esta costumbre- Por lo demás, en bodega encontrarás Riojas y algún Ribera del Duero, así como variedad de blancos gallegos: albariños, godellos...
El Acebu
C/ San Buenaventura, 23. Calabrez
Ribadesella. Asturias.
Tfno.: 984 09 83 35
Un espacio singular rodeado de naturaleza
Ya se acuda en familia, con amigos, o en pareja, El Acebu dispone de un espacio singular rodeado de 10.000 m2 de jardín con zona de terraza con su chiringuito, donde en verano hacen incluso conciertos al aire libre. No en vano están poniendo a punto ya su auditorio, un pequeño escenario rústico de piedra y madera cerca del río, para que música, relax, comodidad y buenos alimentos se alíen de cara a disfrutar del tiempo de ocio estival.
Aquí debajo puedes ver las instalaciones de El Acebu, donde te esperan para descubrir los sabores de Asturias.
En este entorno verde tranquilo, en plena naturaleza acogen también bodas, comuniones y demás celebraciones familiares o entre amigos, en un entorno rural en el que se levanta un edificio de 1900, una casa asturiana con galería, que cuenta con parking privado para 150 coches, lo que permite aparcar con total comodidad.
Como un plus añadido a su oferta gastronómica, en verano organizan también las famosas espichas al aire libre por encargo para grupos. Eso sí, siempre que el tiempo lo permita. Allí encontrarás lo típico de estas citas gastronómicas, como son los huevos cocidos, chorizo a la sidra, empanada casera, tortilla de patata y lacón. En definitiva, todo pensado para el disfrute de su clientela.
Y si te gusta ver jugar a los bolos, en su bolera asturiana, los miércoles por la tarde puedes ver al equipo del club de bolos de El Acebu jugando en vivo y en directo.
En cuanto a instalaciones, El Acebu cuenta con un comedor interior que exhibe un coqueto encanto rústico a base de paredes de piedra y vigas de madera en el techo, con capacidad para 36 personas.
En el exterior brinda un comedor en la terraza, para unas 30 personas, con parte cubierta y parte al aire libre. Fuera, en el prado tiene cinco o seis mesas grandes a modo de merendero para el aperitivo para la merienda, dispuestas para un picoteo al aire libre cuando se tercie con objeto de disfrutar de una manera informal de la buena gastronomía asturiana.
El restaurante El Acebu lleva triunfando de esta forma nueve años entre el público local y entre los turistas, especialmente en verano, llegados de las comunidades limítrofes, sobre todo de Euskal Herria.
El edificio conserva también desde antaño el bar y tienda donde adquirir conservas y otros productos asturianos para llevar en el paladar un recuerdo de estas tierras.
Así, con el estómago bien saciado y la cesta de la compra repleta de género de calidad, la visita a El Acebu dejará el mejor sabor de boca. Todo aderezado por la hospitalidad y el trato cercano al cliente, que siempre es bien recibido.