Quien dispone en su casa de una zona al exterior, ya sea un pequeño balcón o un gran jardín, sabe que ha llegado el momento de ponerlo a punto. Lo primero es realizar una limpieza profunda. Toca recoger y retirar trastos acumulados durante el invierno, limpiar hojas y telarañas, y barrer y fregar el suelo. Para ello, sobre todo si hay pavimento con baldosas y piedra que hayan acumulado musgo, se puede emplear una hidrolimpiadora.
El mobiliario de exterior también necesitará un repaso. Lo más recomendable es limpiarlo con agua tibia y jabón neutro, y si es de madera, comprobar si necesitan un lijado y una capa de aceite de teca para recuperar su aspecto.
También se puede aprovechar para repasar las macetas, limpiarlas, sustituir las que se hayan roto, y retirar las plantas de invierno, comprar tierra nueva y elegir flores de temporada que den color, como geranios, petunias, margaritas, prímulas... que se pueden combinar con otras aromáticas.
Si se busca crear nuevos espacios vegetales es momento de planificar según el espacio disponible. Los balcones más pequeños pueden optar por un jardín vertical o estanterías para ahorrar espacio, mientras que los terrenos más grandes pueden jugar con plantas con diferente frondosidad y altura, e incluso cultivar un huerto urbano.
Por último, la iluminación y la decoración ayudará a crear un ambiente más acogedor: alfombras de exterior, cojines y guirnaldas o farolillos LED son buenas opciones.
Ambientes para inspirarse
Con vistas
La decoración de esta terraza está cuidada al máximo para lograr un ambiente acogedor: muebles en madera con cojines en tonos suaves, una alfombra a juego, y varias macetas –de suelo, pared y colgantes– para dar un toque verde. Es una propuesta que se puede adaptar a terrazas de distintas medidas.
Con piscina
Quien disponga de un patio o jardín más amplio puede darse el capricho de colocar una pequeña piscina como esta y refrescarse en los días más calurosos. En este diseño se ha elegido el mismo pavimento porcelánico para el interior del vaso y la pared, creando un efecto óptico muy interesante que aporta amplitud. Un capricho para los bolsillos más pudientes.
En vertical
Para aprovechar el espacio al máximo las macetas en vertical permiten cultivar plantas pequeñas como flores o aromáticas. Las personas más manitas y con ciertas habilidades con el bricolaje pueden animarse a crearlo ellos mismos y si no siempre se puede comprar una estructura ya hecha.
Estilo rústico
Cañizo, brezo, mimbre... son materiales que aportan un aire rústico y permiten crear este resultado. Atención también al rincón de hojas verdes, para lograr sensación de frescor. Esta terraza demuestra que con unos pocos metros cuadrados se puede lograr un espacio de relax para las tardes de verano.
Huertos urbanos
Para quien disfrute cultivando sus propias verduras y hortalizas, atención a estos maceteros en altura que se adaptan a cualquier espacio y permite tenerlos tapados o destapados según el tiempo. Con ellos es posible plantar lechugas, tomates cherry y otras verduras de pequeño formato.