La gran pasión de los Martil
Roberto y Yolanda Martil son dos hermanos entregados a su pasión: el fútbol sala; el primero viste el verde del Triman Navarra y la segunda, el rojo del Lacturale Orvina. Además, Luis, el padre, vive a pie de pista todos los partidos de sus dos hijos.
para los hermanos Martil Fernández, naturales de Irurtzun, el fútbol sala es su gran pasión. Roberto (24/2/1987) viste el verde de los subcampeones de Liga, el Triman Navarra, y su hermana, Yolanda (11/11/1981), es pieza clave en las rojillas del Lacturale Orvina, el primer equipo navarro que fue capaz el pasado mayo de ascender a la máxima categoría femenina. Además, Luis, el padre de ambos, es un seguidor incondicional de sus hijos y vive a pie de pista todos los partidos que juegan como locales. En los del Club Deportivo Xota, incluso, es colaborador y se encarga de secar la pista del Universitario.
Yolanda y Roberto todavía viven en la casa familiar y, por eso, las conversaciones sobre fútbol sala en la vivienda son habituales. "En las comidas o en las cenas solemos aprovechar para comentar los partidos que hemos jugado o los que nos quedan por delante", comenta Yolanda.
Y de las conversaciones en casa a la pista del Universitario, donde siempre se dan cita los tres miembros de la familia Martil. La jugadora del Lacturale Orvina no se pierde un partido de su hermano desde hace año y medio. "Ellos juegan los viernes y siempre puedo ir a ver", explica Yolanda. Su padre, por su parte, aguarda en una silla a pie de pista para secar el parqué cuando así lo requiera el juego. "Soy un jugador muy centrado y no me pongo nervioso porque estén ahí", explica Roberto.
Sin embargo, Luis vive los partidos de su hijo de forma muy intensa y alguna vez sus protestas le han llevado al centro de la pista. "Alguna vez le he tenido que decir que dejase de protestar y que volviera a su sitio", señala Roberto. Y Luis completa con otra anécdota: "Una vez los árbitros me mandaron a la grada porque decían, aunque no era cierto, que había insultado a un jugador. Después, me pidieron que volviera a bajar a la pista para secar una parte que se había mojado. Son cosas que pasan".
También con la misma intensidad vive Luis los partidos de su hija en el polideportivo de Ezcaba, donde también asiste siempre que puede Roberto para dar ánimos a las chicas del Lacturale Orvina. "Siempre que los viajes me lo permiten estoy ahí, animando a tope", señala Roberto. Yolanda bromea sobre su padre: "Se hace notar bastante, sí".
los inicios
También practicaban kárate
Tanto Yolanda como Roberto compaginaron durante muchos años de su infancia el balón con el kimono. Luis es profesor de kárate y les ha impartido clase desde que eran pequeños. Sin embargo, llegó un día en el que tocó elegir y en el que ambos se decantaron por el fútbol sala. Y eso que la competición en el tatami no se les daba nada mal. Yolanda llegó a ser cinturón negro y Roberto, campeón de Navarra. "Al principio me costó asumir que lo dejaran, pero optaron por lo que más les gustaba y se les apoyó en todo", recuerda Luis.
El jugador de Triman Navarra abandonó el kárate de la noche a la mañana, cuando con 18 años se marchó a jugar a Salou; la defensa del Lacturale, por su parte, lo fue dejando de manera progresiva, cuando sus compromisos laborales y el fútbol sala le ocupaban ya todo el tiempo. "Cuando tuve que elegir, prioricé el balón", explica Yolanda.
La jugadora rojilla es la mayor de los dos y quizá por ello Roberto dice que "en los comienzos en el fútbol sala ella era mejor". "Pero ahora me ha superado con creces", le interrumpe Yolanda. Y quizá también por su mayor edad y experiencia, ella es quien más consejos da.
A la hora de retratarlos sobre la pista, ambos jugadores se parecen bastante en la manera de jugar. "Yolanda -dice Roberto- se caracteriza por su templanza, por su saber estar y por su seguridad defensiva". De él, destaca la joven, "me llama la atención la casta navarra que tiene". Mientras, Luis los define con una sonrisa de oreja a oreja: "Ambos, y es lo que me han dicho en sus equipos, son dos joyas en el vestuario, dos jugadores modelo en su comportamiento".
el mejor momento
Un mes de mayo histórico
Roberto y Yolanda todavía se emocionan al recordar cómo transcurrieron los acontecimientos en el pasado mes de mayo. Lacturale Orvina se convertía en el primer equipo navarro en ascender a la máxima categoría nacional y el Club Deportivo Xota, por su parte, lograba la proeza y se clasificaba para su primera final de Liga. "Fue un mes frenético, con muchísimas emociones", comenta Yolanda. Roberto añade: "Miro todos los días la medalla para recordar lo que hicimos". Durante todo ese mes, al igual que durante el resto del año, la complicidad entre los hermanos Martil es máxima. "Aquello nos unió todavía más", explica Yolanda.
Con todas aquellas vivencias todavía en la retina, los hermanos Martil se encuentran ya inmersos en una nueva temporada. En dos nuevos objetivos. Yolanda asegura que "Lacturale se agarrará a División de Honor y lograremos la permanencia"; Roberto, por su parte, apuesta por "luchar a corto plazo por entrar en la Copa". A pie de pista, Luis seguirá muy de cerca los movimientos de sus hijos. Y es que el fútbol sala es la gran pasión de los Martil.