Pamplona. Iñaki Narros es el líder del Grupo Iruña. El equipo revelación de la LEB Oro, con siete victorias en doce encuentros, sólo piensa en el siguiente encuentro, el viernes contra el Palencia. Un encuentro muy especial para el escolta navarro ya que jugó allí la temporada pasada y dejó un gran recuerdo. Narros sigue la línea de prudencia que tiene todo el club. Paso a paso.
El equipo se encuentra en un buen momento tras dos victorias consecutivas y un gran inicio de campaña.
Sí, estamos muy bien de ánimos, pero con los pies en el suelo. Además, como hacemos un juego en equipo, todos los componentes del grupo nos sentimos partícipes del buen momento que vivimos.
Ya tienen la mitad del camino de la salvación recorrido.
Sí, pero lo duro llega ahora que tenemos la parte más difícil de hacer: rematar la faena. Lo primero es ganar a Palencia. No hay que pensar más. Nos está yendo muy bien así y no nos podemos precipitar pensando en las matemáticas.
¿Se prevé un partido difícil?
Es un encuentro en el que hay que salir muy concentrados y como salgamos relajados se nos puede escapar la victoria. Tenemos que pensar que si llevamos siete triunfos es por la concentración en cada partido y no tenemos que perder eso. Es nuestra clave, lo que nos ha dado siete victorias esta temporada.
Además, llegan con confianza tras la victoria en Ourense.
Sí, llevábamos varios partidos fuera rondando la victoria sin conseguirla y era importante, especialmente para coger confianza.
Usted les conoce bien del año pasado. ¿Cómo juega Palencia?
Un equipo muy ordenado que tiene un entrenador que siempre les exige el máximo, así que van a salir a tope por que además se están jugando la vida por que les faltan victorias. Conociendo al entrenador, va a motivar a sus jugadores como si de una final se tratase.
Hace dos años, en LEB Plata, el encuentro contra ellos fue un partidazo que acabó con victoria de su equipo, algo que les sirvió para acercarse al liderato de la LEB Plata.
Me acuerdo de que fue un partido muy motivante para nosotros. Ellos eran líderes, se estaban jugando el ascenso directo y nosotros estábamos en la zona de play off y teníamos muchas ganas. Salió un encuentro espectacular. A ver si se repite.
¿Cómo está de sus dolencias?
Superándolas. Mejor de lo esperado. Simplemente han sido distintos lances del juego.
¿Para usted va a ser un partido muy especial después de pasar la pasada campaña en Palencia?
Por supuesto. El año pasado jugué allí y me trataron muy bien. El entrenador, Natxo Lezkano, es el mismo que la campaña anterior y me llevo muy bien con él. Además, con los aficionados conecté mucho y me trataron de manera excepcional.
¿Qué le pareció cuando vio que Jareño le definió como "nuestro americano perimetral"?
Fue muy gracioso. No sé qué decir. Yo intento dar el máximo, todo lo que me pide, tanto adelante como atrás. Todos los piropos son de agradecer y te dan ganas de seguir trabajando duro.
Todo apunta a que de Palencia van a venir bastantes aficionados.
Y son bastante ruidosos. Siempre que hay un desplazamiento medianamente cercano se anima mucha gente y suelen apoyar mucho a su equipo.
¿Le parece que la grada del Anaitasuna anima cada día más?
La gente está viendo la seriedad y la espectacularidad de la LEB Oro y que estamos plantando cara a equipos grandes, por lo que se está animando cada vez más y están apretando. Ha habido partidos importantes que han apretado y los rivales se han venido un poco abajo. También nos hace bastante ilusión ver que los niños bajan a pedirnos autógrafos o a chocarnos las manos. Podemos ser un ejemplo a seguir para los pequeños a los que les gusta el deporte de la canasta.