Hiru Herri limpia el panorama
la 19ª edición del cross congrega a 569 atletas en el circuito de burladaLa sudafricana Lebogang y el zimbauo Cutbert, vencedores; Estela Navascúes y Antonio Casado, los mejores navarros
pamplona. En una semana infernal para el atletismo español tras las primeras dentelladas dadas por la operación Galgo, donde el icono de una generación de deportistas ha sido puesta en el disparadero por culpa del maldito doping, lo que se pudo presenciar ayer por la mañana en Burlada con motivo de la 19ª edición del cross Hiru Herri sirve para comprender que por muchos tramposos que haya o por muchos otros que lo puedan seguir intentando en el futuro, al atletismo no hay quien lo pare.
Porque entre las pistas sintéticas del estadio y los terrenos embarrados de la ribera burladesa, muchos jóvenes navarros pudieron ver, junto a estrellas de reconocido prestigio nacional e internacional, a centenares de deportistas anónimos que pese a no tener la menor opción al triunfo seguían corriendo hasta la meta aunque sus fuerzas hubieran desaparecido. Suyo es el triunfo, de los que ganan y de los que no, pero sobre todo es de los que siguen perseverando con el deporte que aman y al que dedican tantos esfuerzos pese a no tener las aptitudes naturales de los mejores.
La prueba masculina, con atletas de primera línea como el actual campeón de Europa de 1.500 metros, Arturo Casado; Eliseo Martín, campeón de España de 3.000 metros; o Antonio Jiménez Penti, sexto en el último campeonato de España de cross, fue el mejor colofón posible para una jornada en la que además de la operación desarrollada por la Guardia Civil estos días contra una presunta red de tráfico de sustancias dopantes, se pudo ver atletismo del bueno. Con un circuito modificado este año de 1.900 metros, calificado por los corredores como rápido, técnico y muy exigente en la zona de campo, los líderes comenzaron a marcar un ritmo infernal desde la primera vuelta al estadio, lo que hizo que el pelotón llegara totalmente fraccionado a la zona exterior.
ritmo africano Al frente de las operaciones se colocaron desde las primeras zancadas los dos atletas africanos que a la postre iban a jugarse el trofeo entre ellos, con los españoles Arturo Casado, Eliseo Martín, Paco España y Penti aguantando el ritmo como podían.
El zimbauo Cutbert y el eritreo Kiflom, que llegaron a marcar unos registros por kilómetro por debajo de los tres minutos, se presentaron en solitario en la recta de llegada, aunque el mejor sprint del primero le dio el triunfo con claridad. En tercer puesto quedó Eliseo Martín, mientras que Casado llegó cuarto. El atleta de Hiru Herri Antonio Casado fue el mejor navarro, en el puesto decimotercero, a menos de tres minutos de los ganadores.
La carrera femenina estuvo dominada por otras dos corredoras africanas, la sudafricana Lebogang y la eritrea Eden Tasfalen, que tras comandar con relativa tranquilidad el grupo durante las dos primeras vueltas, en la última rompieron el pelotón hasta marcharse en solitario a la meta. La mejor navarra clasificada fue Estela Navascués, la tudelana acabó cuarta y que corre con licencia de la federación castellana, seguida de Maitane Melero.
Aprovechando la mañana agradable, numerosos vecinos de Burlada y de la comarca de Pamplona se acercaron al circuito, donde los atletas destacaron el apoyo recibido y la excelente organización del cross.