madrid. El presidente de la Federación Española de Atletismo, José María Odriozola, se declaró "víctima" de la trama de dopaje investigada en la Operación Galgo y aseguró que no va a dejar la institución. "Por supuesto que no voy a dimitir. Me considero una víctima y sería de cobardes abandonar ahora el barco", afirmó ayer en una multitudinaria rueda de prensa.
"Ha sido el mayor disgusto en veintitantos años de presidente y en muchos más años de atleta y en otros cometidos. Me considero una víctima del tema. Creo que he cumplido mis obligaciones de presidente y no podía imaginar que algunas personas faltaran a mi confianza. Lucho contra el dopaje desde hace más de 30 años públicamente, polemizando en muchos casos con el doctor Eufemiano Fuentes", afirmó.
Odriozola recordó que ya en aquella época promovió un manifiesto para que lo firmaran los atletas solicitando controles por sorpresa. "Lo firmaron casi todos, excepto, qué casualidad, los de Manuel Pascua".
"Lo de Marta ha sido mi mayor disgusto y el mayor problema de todo esto. Es algo que no me podía ni imaginar. Parece que aquí había mucha gente que lo sabía todo durante años y nadie absolutamente me ha dicho nada. Cuando ha habido un rumor con fundamento hemos actuado", explicó.