La entrada en vigor hoy de la reforma del Código Penal afecta en varios aspectos al mundo del deporte al tipificar como delito, por primera vez, los sobornos y fraudes en este ámbito. El artículo 286 bis de la reforma, aprobada en junio, fija sanciones, multas o penas de cárcel para aquellas conductas que tengan por finalidad "predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una prueba, encuentro o competición deportiva profesional". La corrupción se sancionará en sus dos modalidades, "activa y pasiva, y puede ser cometida por directivos, administradores, empleados o colaboradores de una entidad deportiva, así como por deportistas, árbitros y jueces deportivos".