Se quejan los futbolistas de tener que jugar el 2 de enero porque vulnera sus derechos como trabajadores, pero olvidan que forman parte de un espectáculo en el que dependen de los aficionados. Y estos encuentran una mayor disponibilidad para acudir a los estadios a ver partidos en fechas festivas. Por ejemplo, en Navidades. Ocurre en la Liga inglesa, que cuida detalles de este tipo. Pero no hace falta irse tan lejos. La pelota sirve como botón. Irujo y Bengoetxea VI disputan mañana, 25 de diciembre, la final del Master Kutxa. Y no queda ahí la cosa. Serán unos cuantos los manistas a los que les toque actuar el 1 y 2 de enero, fechas elegidas para el arranque del Parejas. Y no protestan.