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5 años: Basket Navarra Club

El proyecto ha puesto las bases para estar en lo más alto, pero ahora le falta conseguir el último gran impulso: el económico

5 años: Basket Navarra ClubOskar Montero

El 19 de abril de 2007, en el hotel Blanca de Navarra, Javier Sobrino presentaba en sociedad un proyecto nuevo: Basket Navarra Club. Aquella "ilusión" se ha ido consolidando y ascendiendo hasta alcanzar la LEB Oro, segunda categoría. Basket Navarra ha ido creciendo tanto deportiva, social como económicamente y, aunque el futuro es una incógnita, las bases están puestas.

El baloncesto de elite en Navarra pasaba en 2007 por uno de sus peores momentos. Un desierto. Alvecón había desaparecido la temporada anterior y había dejado huérfano un deporte que tiene una base muy importante. Entonces, Javier Sobrino y "un grupo de amigos del baloncesto", como se les definió en los medios por aquel entonces, decidió dar un paso al frente y crear el Basket Navarra Club.

El 19 de abril de 2007, flanqueado por José Luis Sáez (presidente de la FEB) y Javier Trigo (por aquel entonces director gerente del Instituto Navarro de Deporte y Juventud), Javier Sobrino aparecía ante los medios para presentar en sociedad un proyecto que ha crecido en todos los aspectos.

Deportivamente

De Bronce a Oro

El proyecto iba a empezar en EBA, pero la reestructuración de las ligas FEB le dio una plaza en LEB Bronce. Ángel Estanga guió los designios del equipo esa temporada de debut. Acabó la temporada con 17 victorias y 15 derrotas y en la fase de ascenso cayó con el Balneario Archena por 2-0. "En la cancha hemos pasado de la inexperiencia total de aquel año a sentirnos importantes en una categoría de mucho nivel", comenta Javier Sobrino Fernández, secretario técnico del club desde sus inicios y ayudante de los entrenadores en distintas épocas.

Pero la crisis empezó a hacer estragos y los navarros pudieron acceder a una plaza en LEB Plata. En una temporada excepcional, los ocho magníficos, como se les acuñó, dirigidos por José María Urabayen, Guripa, llegaron al último partido empatados con el líder y con opciones de ascender directamente. No pudo ser, el equipo acabó en tercera posición con 19 victorias y finalmente cayó de nuevo en primera ronda, esta vez ante el Tarragona por 1-3 pese a tener el factor cancha. "Mi mejor recuerdo es una victoria en Plasencia que nos empataba con los primeros a falta de una jornada y su celebración en el vestuario", cuenta Juan Labiano, exjugador de Basket Navarra. Además, durante esa temporada se logró el primer lleno en el Anaita. Fue el 6 de febrero de 2009 y más de 3.000 personas se congregaron para ver al equipo contra el Coruña.

La siguiente campaña fue más extraña. Empezando por el tipo de competición (dos grupos) y por el irregular devenir del equipo. Pese a esto, los navarros entraron con soltura en el play off y superaron la primera ronda. En semifinales, el Tíjola de Víctor Pérez logró imponerse con un claro 3-1.

Ese verano hubo un cambio en el banquillo. Ángel Jareño se hizo cargo de un equipo que, al haber quedado cuarto la temporada anterior, tuvo opción de entrar en LEB Oro.

Después de lograr sorprender a la categoría, Jareño y los suyos cerraron el año con un 18-16 de balance, en octava posición y clasificándose para unos play off contra el Burgos que ya han pasado a la historia del baloncesto navarro. Los burgaleses ganaron 3-1, pero el Anaita presenció dos entradas históricas. "Todos los años ha habido unos cuantos momentos buenos, pero me quedo con el tercer partido que ganamos contra Burgos en los play off. En general, toda la serie del año pasado fue diferente a lo que habíamos vivido", explica Iñaki Sanz, capitán del equipo desde su fundación.

Pero ahí no acabó el crecimiento deportivo. Esta campaña los de Jareño ya están en la fase de ascenso y mañana visitan al Burgos y, si dan la sorpresa, podrán optar en la última jornada a ser segundos. "No creo que entrase en los esquemas de ningún navarro estar donde estamos. Las cosas se han hecho bien y hay que disfrutar de ese trabajo", cuenta Narros.

Su compañero Iñaki Sanz da la clave del éxito. "Todos los años he estado muy a gusto. Esa es la clave. Ningún año hemos estado mal en el vestuario. La gente de fuera lo valora mucho. Somos muy afortunados por haber podido tener tan buenos grupos de gente".

Económicamente

Grupo Iruña, vital para crecer

Desde la fundación del proyecto ha habido siempre la misma consigna: no gastar más de lo que se tiene. Por eso la austeridad ha reinado en estos cinco años. El famoso "es lo que hay" suele salir de la boca de cualquier miembro del club cuestionado por las necesidades. Pero sin duda, tras muchos patrocinadores más o menos efímeros (Consmetal, HNV, Duar) la aparición de Grupo Iruña durante los últimos tres años ha dado estabilidad al club y facilidad para crecer. "Sí, hubo un gran impulso económico. El proyecto se ha consolidado gracias a este patrocinador, sin olvidarse de las instituciones", confirma Javier Sobrino, presidente de Basket Navarra.

Este apoyo económico, sumado a otros como el de Incita, ha servido para que el club comenzase a andar un camino necesario: la profesionalidad de su estructura. "Se nota considerablemente que ahora tenemos una estructura más profesional. Eso ha sido vital para el crecimiento", afirma Iñaki Narros. Esto ha beneficiado especialmente a los jugadores, como comenta Sanz. "El club ha cambiado en todo. Cuando empezamos casi no había estructura y ahora tenemos tres fisios y una directiva más amplia. Hemos pasado de ser un club casi familiar a uno profesional. Además, Contando las ligas FEB e, incluso la ACB, hay equipos que están peor que nosotros. Es doble mérito de la directiva: primero, sacar un equipo potente de la nada y ahora, mantenerlo en un momento como este".

Socialmente

Aumentar los llenos

"Tal y como estaba la situación en Navarra y de donde partimos era totalmente impensable ver un pabellón lleno, pero lo hemos conseguido", se emociona Sanz, que es el reflejo del crecimiento del club. Su secretario técnico sigue su discurso. "Me acuerdo de casi todos los partidos , pero los llenazos de Anaitasuna era algo que parecía impensable cuando empezamos". Por su parte, el presidente del club apostilla: "Estamos en un deporte que no tenía representación de elite en Navarra. Hemos crecido a buen ritmo y tenemos que seguir a ese ritmo o mejor". Por último, Narros se une a la opinión. "Estamos trabajando bien y cada vez está el pabellón más lleno".

Futuro

Todo depende del dinero

En estos cinco años, Basket Navarra ha ido poniendo las bases para crear un proyecto duradero y estable. El presidente no oculta cuál es el anhelado sueño. "Este equipo es capaz de todo, siempre y cuando tengamos el respaldo económico para perseguir cotas más altas, que no son otras que llevar a Navarra a la ACB. Ahora mismo es utópico, pero hace cinco años nos planteamos un objetivo, que era estar en LEB Oro, y ahora tenemos que perseguir intentar ascender a la ACB en un futuro". Para estos casos, siempre es bueno la valoración de uno que ya está fuera, aunque quiera el proyecto como suyo, Juan Labiano. "No sé si podrán subir, eso depende de los patrocinios. Si tienen suerte, se lo curran y encuentran un buen patrocinador. Pero si se quedan donde están tampoco es una mala categoría. Pero ojalá puedan subir".

Por su parte, su capitán es mucho más pragmático. "Dentro de unos años igual estamos intentando subir a EBA. Hay que vivir el momento y más con esta crisis que tiene todo el mundo. Disfrutemos del presente, que esto es increíble". Y Narros finiquita el tema de una manera muy clara. "A saber, está teniendo un crecimiento increíble y se han puesto unas bases muy buenas, pero todo dependerá del dinero que entre en el club" .

Para ese futuro, la directiva quiere seguir contando con los servicios de Jareño, quien ha comentado que está muy cómodo, y también busca nuevas empresas que ayuden con el patrocinio para poder dar otro salto más. "Si volvemos la vista atrás, pensar a cinco años vista que íbamos a estar donde estamos, ni nosotros nos lo creeríamos. Es para estar orgullosos y pienso que lo mejor está por venir". En estos cinco años las bases para llegar a lo más alto ya se han puesto, ahora solo falta ver si entra el dinero.