Pamplona - Perú, Argentina y Chile. Bronce, oro y oro. Tres países, tres medallas y 10 puestos en el ranking olímpico. Jaione Ekisoain ha cumplido sus dos objetivos: conseguir el pase al Campeonato de Europa y seguir sumando puntos de cara a la clasificación olímpica.

¿Cómo ha ido la gira Panamericana?

-Muy bien, la verdad. Iba con el objetivo de conseguir medallas porque, por una parte, necesitaba dos para que la selección española me convocara para el Campeonato de Europa y, por otro lado, necesitaba los puntos para seguir subiendo en el ranking olímpico.

Hábleme del bronce en Perú.

-En Lima fueron los combates más duros que hice en toda la gira, pero estoy contenta. Mis rivales fueron europeas y creo que los afronté muy bien, sobre todo, en una medalla por el bronce que te suele costar un poquito más después de haber perdido. Salí muy concentrada contra la serbia Jovana Rogic, sin cometer errores y al final me lo llevé muy bien.

¿Qué rival es la que más le impone?

-Miedo no tengo a ninguna, pero la rusa Irina Zabludina ya la conozco y se me atraganta. Nos hemos enfrentado cuatro veces y, en broma, le decía a mi entrenadora que ya estaba harta de ella (risas). Siempre estoy ahí ahí con ella, pero me ha ganado tres veces y yo solo una... Así que, le tengo ganas.

¿Qué es lo que falla?

-A veces es un mínimo error mío que ella aprovecha y ya no consigo remontarle.

¿El oro en Argentina?

-En Buenos Aires se puso todo de cara. Tenía un previo asequible con una argentina -Paula Delfino- y después iba a enfrentarme en semifinales otra vez a la rusa, pero perdió en el último segundo y tuve que competir con otra argentina, Gimena Laffeuillade. La semifinal contra ella fue más asequible y luego en la final me enfrenté a la colombiana Yadinys Amaris, a la que ya había ganado en Lima y ya sabía cómo tenía que combatirle.

¿Y Chile?

-Iba más tranquila, porque el objetivo de conseguir dos medallas ya lo tenía, me había asegurado el Europeo, entonces esa tranquilidad hizo que compitiese mejor. Me costó centrarme y entrar en competición un poco, pero luego salió todo genial.

Antes de emprender esta gira Panamericana, ¿se hubiera imaginado estos resultados?

-Hombre, era lo que buscábamos. Es una gira donde hay menos gente, con lo cual hay menos combates por lo que llegar a optar por una medalla es más fácil. En cambio, en un Campeonato de Europa en vez de haber 12 personas, hay 22.

¿Cuál es su punto clave?

-No lo sé (risas). Cada combate es diferente y se afronta de distinta manera dependiendo del judo que tenga la rival. La entrenadora que tengo desde agosto me ha enseñado a competir y a afrontar los combates sin ceder. Me faltaba un plus de competitividad y agresividad y, con ella he mejorado la actitud. Me ha enseñado a tener más seguridad.

¿Qué es lo que le dice su entrenadora, Yolanda Soler, antes de saltar al tatami?

-Siempre me dice que me plante en el tatami, que aproveche la estatura que tengo, mis rivales son más pequeñas, y que lo dé todo desde el segundo uno hasta el último.

¿Hasta dónde importa la altura?

-Si lo sabes aprovechar, ganas mucho (risas). Aunque ha habido judokas pequeños que han sido muy buenos, mi entrenadora entre ellas. Pero es cierto que para el tipo de judo que tengo yo, el hecho de ser más grande me beneficia, así que ella me recuerda que lo aproveche.

Respecto a las posibilidades de ir a los Juegos de Río de Janeiro, ¿espera poder formar parte de la expedición olímpica?

-Contando que todavía quedan tres torneos -Grand Prix de Turquía, Grand Slam de Baku y Grand Prix de Kazajistán- y el Campeonato de Europa que es en abril, sí que lo espero, porque hay muchos puntos en juego todavía. Creo que son 1.400-1.500 los que quedan y si consigo 300-400 estaría dentro de la clasificación olímpica. Entonces, posibilidades tengo.

¿Cuántos puntos tiene la última?

-Tengo unos 450 puntos y la última que está clasificada en -57 kilogramos tiene 700. Con lo cual con 300 estaría dentro. De momento tengo seguro que voy al Grand Prix de Turquía que empieza este viernes y al Campeonato de Europa. Si estas dos competiciones me salen bien, me aseguraría una plaza. El objetivo es ir a por medallas.

Los resultados y puntos conseguidos los dos años previos son lo más importante...

-Exacto. Luego está la complicación de que por peso entran solo 14 chicas y 22 chicos. Y como solo va una por país, se van bajando puestos, entonces en mi peso la 22ª del ranking internacional está clasificada.

¿Cuál de las citas que le quedan le parece la más complicada?

-El Campeonato de Europa siempre es complicado, pero con todos los torneos ya he competido con las que están en lo más alto, así que no es lo mismo enfrentarte a ellas por primera vez que si ya las conoces. Además, creo que el Campeonato de Europa lo vamos a preparar bien porque tenemos tres semanas de estar aquí en casa solo entrenando para eso y creo que llegaré en muy buen estado.

Después irá a Baku y Kazajistán en mayo...

-Eso es. La clasificación para Río pasa por hacer buenos campeonatos en las cuatro competiciones que quedan.

¿Cómo se costea una todas estas salidas internacionales?

-La verdad es que tengo suerte porque la Fundación Miguel Induráin siempre me ha becado desde que empecé a obtener resultados en los Campeonatos de España. Este año como tengo posibilidades de ir a los Juegos tengo la beca preolímpica y después la Fundación Caja Navarra sacó una beca a la excelencia que se la daban a seis deportistas navarros y tuve la suerte de que me la concedieron. Por otro lado, la Federación Navarra y el Club Natación Pamplona, pese a la situación en la que nos encontramos, están invirtiendo y apostando mucho por mí.

¿Se agradece recibir tanto apoyo?

-Por supuesto que sí porque tal y como está la cosa no podría permitirme el hecho de viajar cada fin de semana.

¿Y en casa qué le dicen?

-En casa me echan de menos (risas). Pero me apoyan y están muy contentos de que saque resultados. Ellos ven que es lo que me apasiona y están encantados de que me vaya bien y pueda tener las experiencias que estoy teniendo.

¿Cuál es la experiencia que más le ha marcado?

-El año pasado se hicieron por primera vez unos Juegos Europeos en Baku, que es lo más parecido a unos Juegos, pero solo a nivel europeo. Ahí me hice una idea de lo que podían ser unos Juegos Olímpicos porque estás en una villa en el edificio de España y enfrente tienes el edificio de otro país, te cruzas con gente que acaba de conseguir medalla, estás incluso comiendo con ellos, etc. Para mí fue una experiencia increíble. Solo imaginar vivir eso a nivel mundial y con los mejores deportistas de cualquier deporte es algo que quieres alcanzar sí o sí. Un sueño.

¿Y con la selección?

-Con las becas y ahora las tres medallas se supone que te dan una salida más. Entonces entiendo que a Baku y Kazajistán me llevarán ellos. Como el calendario a nivel internacional está tan apretado, me es complicado participar en competiciones nacionales. Aunque intento ir al Campeonato de España porque me gusta y es una forma de demostrar que eres la primera a nivel nacional. Además, al ganar el año pasado ya estoy clasificada.

En cuanto a lesiones...

-No he tenido ninguna lesión grave que me haya obligado a parar. Llego en un estado de forma bueno, pero nunca he hecho un pico de forma para estar muy bien. Y eso es lo que vamos a intentar en el Europeo.