pamplona - Dicen que la expresión quemar las naves se remonta al momento en el que Hernán Cortes, al pisar suelo mexicano por primera vez y ante el temor de que sus hombres desertaran, mandó quemar sus barcos. Después se supo que ordenó hundirlos, pero la cita ya había quedado para la historia.
Sin tentación alguna de abandonar y dispuestos a quemar todas sus naves, así afronta el Planasa el partido de esta noche (21.00 horas) en el que se jugarán gran parte de sus opciones de permanencia.
Un encuentro a vida o muerte, a tumba abierta, un match ball, un reto para los que no se arrugan. De los que separa a los niños de los hombres, como diría Larry Bird. De los que te juegas los garbanzos, como diría Frade.
La situación es delicada ya que hay un triple empate en lo más profundo de la clasificación. Prat, Lleida y Planasa lucharán hasta el último día por la permanencia, la cual solo uno conseguirá. Esta jornada el Prat se enfrenta a Peñas Huesca (ya matemáticamente en play-off) y el Lleida se verá las caras con el Melilla (que debe ganar y esperar la derrota del Palencia para luchar por el ascenso directo).
Los navarros vienen precisamente de jugar contra el equipo de la ciudad autónoma, un partido que despertó la ira de Frade, molesto con la labor defensiva de los suyos. Tras despacharse a gusto, no es de los que se muerden la lengua, la plantilla le otorgó la razón y dio el tema por zanjado. “Todo el mundo sabe que quedan muy pocos días y vamos a echar el resto”, resume el técnico, un torrente de energía contagiosa.
El equipo que podría amargar el final de temporada al Planasa es el Leyma Coruña. Los gallegos son uno de los mejores conjuntos ofensivos de la competición, con buenos francotiradores desde detrás del arco y una clara referencia en la pintura como es el georgiano Beka Burjanadze, tercer máximo anotador de la LEB Oro con 17,14 puntos por encuentro. Por cierto, el cuarto en el ranking es Oli Arteaga, el duelo bajo los tableros está servido, más aún cuando el pívot canario ya está plenamente recuperado de las molestias físicas que padecía.
El Leyma Coruña combina lo mejor de los dos mundos. Por un lado es un equipo con una presencia física notable -tiene tres jugadores que alcanzan o superan los 2,10- y por otra parte, no renuncia a castigar desde la línea de tres, de hecho, se les da muy bien. “Coruña tiene una variedad de armas brutal. Es el primero de la liga en porcentaje de tres (38,7%) y tal y como es el baloncesto moderno le hace un equipo temible”, apunta Frade.
las claves En Melilla la defensa brilló por su ausencia, hoy se antoja buen día para hacer propósito de enmienda. “Contra este equipo especialmente tenemos que estar muy concentrados en defensa. Hay que poner el 90% de nuestras energías en defender bien”, explica el técnico.
Será necesario además colocar un candado bajo el aro para cerrar los rebotes defensivos ya que el gran acierto de Coruña unido a un descalabro reboteador sería un coctel demasiado peligroso.
Más allá de fríos datos, estadísticas de todo tipo, sistemas y jugadas, existe un factor más poderoso y diferencial, una fuerza invisible e intangible: el apoyo de la afición. Desde la organización del club se espera una buena entrada, habrá 2x1 para socios, y el propio Frade reclama el aliento del Universitario para empujar a sus chicos. “Para este último partido en casa necesitamos ese sexto jugador, ese puntito más de intensidad, que nos ayuden a hacerlo bien. Estar junto con el público es la manera de conseguir los objetivos”, declara.
Todos los partidos hay que disputarlos con la cabeza, el baloncesto se juega de hombros hacia arriba, pero si en algún momento el corazón se puede permitir una licencia, dar un paso al frente y adquirir un papel protagonista, es ahora, ese día es hoy.