Objetivo Birmania
Espero no perder muchos puntos si les cuento que aquel grupo de música llamado Objetivo Birmania me llegó a gustar, aunque lo verdaderamente bueno fue la película que dio nombre al grupo. En la Segunda Guerra Mundial, un grupo de americanos tiene la misión de tirarse en paracaídas a una isla llamada Birmania para derribarles a los japoneses una estación de radar, o sea, todo el chiringuito.
Estos chavalotes americanos encabezados por Errol Flynn tenían su objetivo en la cabeza desde que se pusieron las botas en su casa.
Si usted es de cualquier equipo del mundo o del equipo de su barrio nunca sabrá su objetivo hasta que se jueguen unos cuantos partidos. No sé si el Leicester tenía como objetivo ganar la Liga inglesa o el Valencia no descender en la española. Parece ser entonces que en el fútbol no están puestos los objetivos tan claros como en nuestra peli de guerra.
Osasuna, sin ir más lejos, ha cambiado su objetivo varias veces a mitad de batalla, hemos pasado del ático al bajo sin pasar por el segundo en varias ocasiones. La culpa no es de Martín, la culpa es de una Liga donde todos los equipos quieren salvarsu culo y luego ascender.
No sé si en Tudela el objetivo aquel primer día que se pusieron las botas era que ganara la Liga el Tudelano, pero con los números que lleva y si gana este domingo podría optar a ello. Supongo que ni ellos mismos pensaban esto el pasado verano.
En Estella el objetivo del Izarra está cumplido y bien cumplido, pero como siguen teniendo hambre se quieren ahora meter en la Copa del Rey. Bien hacen. Por el contrario, en Tafalla está casi imposible conseguir el objetivo de la Peña, y ya se empezará a buscar uno nuevo que ilusione al personal.
Decía un sabio como Groucho Marx que si no le gustaban sus principios, los podía cambiar. Yo les digo, y no soy un sabio, que en el fútbol, si no le gustan sus objetivos, los puede cambiar.
El autor es técnico deportivo superior