Marc Márquez, obligado a reaccionar
El Gran Premio de Francia volverá a poner a prueba a la Ducati, que llega a un escenario propicio para sus virtudes pero plagada de urgencias
Marc Márquez está afrontando uno de los comienzos de temporada más complicados de su trayectoria deportiva. El catalán tratará de reconducir su dinámica en el Gran Premio de Francia, un escenario interesante para las cualidades de la Ducati. Aunque cabe apuntar que el mal momento no solo se puede achacar a su persona, ya que la fábrica de Borgo Panigale ha perdido su jerarquía en MotoGP. Piloto y moto acuden con urgencias.
Relacionadas
Le Mans, como dice, “es una pista que me gusta y donde ya fui muy rápido con la Desmosedici el año pasado”. Tanto en 2024 como en 2025 firmó segundas posiciones. No obstante, la amenaza de lluvia a lo largo de todo el fin de semana puede dibujar un contexto plagado de incertidumbre. “Será un fin de semana con muchas incógnitas: el tiempo quizá nos regale alguna sorpresa”, confirma el piloto de Cervera.
Márquez sufrió una caída en su última puesta en escena en competición. En Jerez perdió todas sus opciones en la segunda vuelta. Era su segunda caída dominical tras la sufrida en Tailandia. Hasta la fecha, no ha logrado subir al podio ningún domingo. En Brasil fue cuarto y en Austin, quinto. En el esprint es donde ha firmado sus dos únicos triunfos, uno de ellos, el de Jerez, con el matiz de que fue sobre mojado, lo que equilibra las fuerzas. Y precisamente un circuito mojado podría beneficiar a sus intereses de remontada en el Mundial, donde está a 44 puntos del liderato que defiende Marco Bezzecchi. “Con los resultados que hemos mostrado, sobre todo los domingos, no se puede pensar en un título”, advierte.
Aunque a Marc no le agrada que se asocie el asfalto mojado a sus opciones en Le Mans. “Es una frase que no me gusta porque si esperan que llueva, un piloto espera que llueva o la gente espera que llueva para que se beneficie ese piloto, pues significa que en condiciones de seco no está mostrando el nivel para ganar. Entonces, evidentemente sea seco o agua intentaremos sacar el máximo partido y es verdad que en Jerez mostré un nivel alto en agua, pero cada circuito es diferente y en agua se abren las opciones de todo”, comenta.
Optimismo tras el test de Jerez
Pese al último revés, Marc sostiene que Jerez fue un fin de semana positivo. “En Jerez trabajamos bien. Quitando la caída, fuimos competitivos y también el lunes dimos un buen paso adelante”, repasa. El lunes se llevó a cabo una sesión de entrenamientos libres que, al parecer, permitió optimizar la Ducati, que a estas alturas viene rindiendo por debajo de la sensacional Aprilia.
Aunque es cierto que en Jerez, Ducati logró por primera vez dar un giro a la tónica imperante. La máquina italiana logró con Álex Márquez su primera conquista del curso para dar fin a una racha de cinco victorias consecutivas de Aprilia, y en concreto de Bezzecchi. En este sentido, Marc sostiene que eso “significa que la moto está para ganar y para luchar por el título, por lo que tengo que entender yo la manera de mejorar”.
Bagnaia coincide: Le Mans favorece a la Ducati
En esta misma línea se muestra Francesco Bagnaia. El compañero de Marc afirma estar “contento de ir a Le Mans”. Tal y como apunta, “sobre el papel es un tipo de trazado que puede resaltar al máximo el carácter de la Desmosedici”.
El italiano también abandonó Jerez contento por el trabajo realizado. “Después del test quedé satisfecho, pues probamos soluciones convincentes que pueden ayudarnos no solo aquí, sino también en otros tipos de circuitos. Esperamos que el tiempo acompañe y seguimos trabajando para acercarnos a los más fuertes”, comenta Bagnaia.
El piloto de Turín viene firmando unos discretos resultados. En domingo ha sufrido dos caídas y ha logrado un noveno y un décimo puesto. En las citas al esprint ha firmado dos segundas posiciones. Aparece en la novena posición, a 67 puntos de Bezzecchi.
El año pasado Le Mans ofreció una caótica carrera dominical producto de la lluvia. Johann Zarco logró alzarse con la victoria con la moto satélite de Honda. El francés enterró una racha de cinco victorias seguidas de Ducati en el mítico trazado galo.