Seguro que los más puristas, los defensores del Porsche 911 de propulsión trasera y cambio manual, no van a estar de acuerdo con un servidor y se sentirán un poco traicionados por este juntaletras del motor reconvertido, pero si el que suscribe pudiera elegir un Porsche para tener alojado en su garaje, sería un 911 con tracción a las cuatro ruedas y cambio automático PDK de ocho marchas. Y la carrocería: un precioso Targa de última generación, pura artesanía de cristal.
Puede que fuera porque el primer Porsche que conduje resultó ser un 911 4S -de Barcelona a Andorra en un viaje de ida y vuelta irrepetible por muchísimas cosas que sucedieron en él, bastante de ellas impublicables, aunque ya hayan prescrito-, o porque resultó ser la primera vez en que me encontraba con un automóvil que era capaz de hacer y ofrecer muchísimo más de lo que cualquiera con sentido común pudiera pedirle en carretera. Y eso que por aquel entonces este redactor no llegaba a la cuarentena y no tenía el menor reparo en apretar el acelerador, y su compañero de viaje, también conductor del vehículo, era un piloto de rallys gallego en activo, de apenas 27 años, que no se cortó un pelo a la hora de exprimir al nueveonce.
Porsche amplía su oferta de mecánicas con tracción total en el 911 con las variantes 4S en las carrocerías Coupé, Cabriolet y la singular Targa
Aquel 911 4S, en carrocería Coupé y Cabriolet, era una máquina superlativa, con un motor atmosférico de 300 CV que literalmente volaba sobre el asfalto, trazaba las curvas a la perfección, se aferraba al firme como un poseso y emitía un sonido de admisión -por encima de las 4.500 rpm esperabas que en cualquier momento te succionase y acabases dentro de las cámaras de combustión- realmente cautivador. Y todo lo hacía fácil, sin despeinarse, regalándote la sensación de que eras todo un fernandoalonso enfrascado en plena batalla o el carlossainz de turno enfundado en su mono de piloto a punto de comenzar una especial en Montecarlo.
Hoy Porsche anuncia que amplía su gama de versiones con tracción total del 911 con el lanzamiento de las variantes 4S Coupé, Cabriolet y Targa. Su motor de tres litros (2.981 centímetros cúbicos), según indica la firma alemana, “ha sido ampliamente revisado y proporciona a este deportivo con tracción total un mayor grado de emoción en comparación con los modelos precedentes, junto a opciones de personalización adicionales y un equipamiento de serie ampliado para completar el conjunto”. Como es lógico, las variantes 4S aportan la máxima motricidad en condiciones climáticas adversas, por lo que son especialmente recomendables en regiones donde la lluvia o la nieve hacen acto de presencia. Todo ello sin renunciar a ese carácter nueveonce que prioriza la propulsión trasera para facilitar una dinámica de conducción más eficaz y divertida, aunque siempre con el PTM (Porsche Traction Management) vigilante para intervenir e incrementar el par motor sobre el eje delantero para aumentar la tracción y la estabilidad de marcha.
Con 480 CV, 308 km/h y precios entre 188.083 y 206.201 euros, representan la opción deportiva, viajera y madura de la gama 911
El motor de seis cilindros opuestos (bóxer) biturbo eleva su potencia a 480 CV a 7.500 revoluciones por minuto (rpm) y su par máximo a 530 Nm, lo que representa contar con 30 CV más que su antecesor. El nuevo intercooler optimizado y heredado del 911 Turbo es el responsable del incremento en el rendimiento, que a la postre se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos con el paquete Sport Chrono (3,5 y 3,7 segundos sin él) y una velocidad máxima de 308 km/h. Con semejantes registros, pesos entre 1.575 y 1.690 kilogramos, un escueto maletero de apenas 135 litros y consumos homologados en torno a los 10,4-10,8 litros a los 100 kilómetros, los 911 4S se convierten en superdeportivos con alma de grandes turismos (GT) apoyados en su tracción total permanente.
Y para que todo este sibaritismo alcance su momento culminante, nada mejor que la carrocería Targa, que se ofrece exclusivamente con tracción total. Esta variante surgió para responder a la disyuntiva entre escoger la sensación de libertad placentera de un descapotable (Cabriolet) frente a la superior seguridad de una carrocería cerrada (Coupé). El Targa nacía en 1965 para enfrentarse a este desafío y acabó convirtiéndose en todo un icono dentro de la gama 911 de Porsche. Hoy, además, su accionamiento totalmente eléctrico permite retirar el techo en tan sólo 19 segundos.
Por último, los precios de estas joyas de tracción total dejan a los Porsche 911 4S Coupé en 188.083 euros, al 911 4S Cabriolet en 204.122 euros y al 911 4S Targa en 206.201 euros. Atracción total.