En un mundo donde las palabras preferidas son eficiencia, cero emisiones y conducción autónoma; donde todo debe ser políticamente correcto -aunque la política en nuestro país y sobre todo por parte de algunos se haya convertido en la actividad menos correcta imaginable-, y en el que parece que tenerlo todo bajo control es el objetivo de muchos, todavía hay lugar para la esperanza. Aún es posible encontrar coches con los que emocionarse viéndolos y manejándolos, sintiendo la potencia, sus prestaciones desbordantes y su conducción emocionante. Cupra llegó al mercado para continuar como la saga más deportiva del dinamismo que durante décadas caracterizó a Seat, sin renunciar al sentido práctico, la seguridad y hasta el confort, y siempre con tecnología de vanguardia y un diseño rompedor, diferenciado y un poco canalla. Y es que todos tenemos un lado oscuro que hace que nuestros ojos se iluminen y llenen de luz traviesa al pisar el acelerador.

Cupra lanza dos ediciones exclusivas de los Formentor VZ5 y León VZ con potencias de 390 y 325 CV

La firma española nos vuelve a dibujar una sonrisa con dos lanzamientos tan poderosos como exclusivos bajo las siglas VZ. El primero es el Cupra Formentor VZ5, una bestia parda dotada de un motor de gasolina de cinco cilindros de 2,5 litros de capacidad, 390 CV de potencia máxima y 480 Nm de par máximo, empuje suficiente para catapultar a este crossover hasta los 280 km/h de velocidad máxima y pasar de 0 a 100 km/h en apenas 4,2 segundos. Disponible en una serie limitada a 4.000 unidades para todo el mundo, llegará en el primer trimestre del año recién estrenado, según declara la marca, “ofreciendo más precisión, una estética mejorada y nuevas características que amplían los límites del rendimiento en su motor de combustión”. Como apuntaba Sven Schuwirth, vicepresidente ejecutivo de Ventas, Marketing y Postventa de la firma: “La vuelta del Cupra Formentor VZ5 es una declaración audaz de nuestro compromiso con el rendimiento y la emoción. Con su icónico motor de cinco cilindros, este modelo -ahora también disponible para mercados que circulan por el carril izquierdo- encarna la esencia de Cupra, porque es atrevido, poco convencional y está impulsado por la pasión”.

El corazón del Formentor VZ5 es el gran protagonista. Este motor de gasolina de cinco cilindros y 2,5 litros de capacidad entrega 390 CV entre 5.700 y 7.000 rpm y 480 Nm, emplea una caja de cambios automática de doble embrague DSG de siete marchas y cuenta con tracción a las cuatro ruedas. Ofrece una distribución precisa de la potencia gracias también al sistema Torque Splitter, ubicado en el tren trasero, para el control selectivo de par lateral, que mejora la estabilidad, el agarre y la motricidad en las curvas.

Junto al propulsor, el otro gran argumento es un diseño arrebatador. Los pasos de rueda ensanchados, los paragolpes rediseñados, el splitter frontal con la inscripción VZ5, las carcasas de los retrovisores en fibra de carbono de color negro (opcionales), las salidas de escape diagonales con detalles en acabado Copper, el alerón posterior en fibra de carbono, los faros Matrix Led HD que proyectan el logotipo Cupra y los retrovisores laterales que dibujan la firma VZ5 en el suelo son una buena muestra de ello, sin olvidar la llantas de aleación de 20 pulgadas de diámetro con sus impresionantes frenos de disco de alto rendimiento, con seis pistones, perforados y ventilados, y firmados por la marca de competición Akebono. Por dentro, la sensación de deportividad y refinamiento se aprecia en todo momento, en especial en los asientos CUPBucket montados a baja altura, la iluminación ambiental, los acabados en aluminio oscuro cepillado y en Copper, el equipo de sonido de alta fidelidad Sennheiser, o información específica como la de presión del turbo, fuerzas G o el indicador de cambio de marcha al parpadear en rojo cuando se alcanzan las 7.000 rpm.

Con series limitadas a 4.000 y 1.500 unidades, representan la deportividad llevada a su máxima expresión en formato ‘crossover’ y compacto

Las sensaciones deportivas están garantizadas al máximo nivel. El poderoso sonido de escape, apoyado en el latido siempre peculiar de un cinco cilindros, la menor altura del bastidor, provisto de eje trasero multibrazo independiente, y sumado todo ello al control de chasis adaptativo (DCC) con 15 niveles de ajuste de firmeza de amortiguación y a los modos de conducción seleccionables desde el volante (Comfort, Sport, Cupra, Drift, Individual y Offroad) configuran una base de partida ideal para disfrutar a los mandos de un deportivo en todo su esplendor.

La segunda propuesta llega de la mano del Cupra León VZ, el tracción delantera más potente en la historia de la marca. Este compacto eleva el rendimiento de su motor de gasolina de cuatro cilindros y dos litros de capacidad hasta los 325 CV y 420 Nm de par máximo, con los que se dispara hasta los 270 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos.

Limitado a 1.500 unidades de producción, esta edición “se inspira en los éxitos de la marca en competición y traslada a un coche de calle la precisión y experiencia adquiridas en la pista, a la vez que es trata de un automóvil refinado”. Destaca por su cambio automático de doble embrague DSG de siete marchas, el bloqueo del diferencial eléctrico VAQ, que mejora la tracción y el control, así como por el control de chasis adaptativo (DCC) y sus frenos Akebono, perforados y ventilados y con seis pistones. Lo dicho, sobredosis de energía.