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La tregua en Líbano se desmorona entre ataques israelíes y nuevas evacuaciones

La ONU alerta del deterioro humanitario mientras Washington prepara una nueva ronda de negociaciones

La tregua en Líbano se desmorona entre ataques israelíes y nuevas evacuacionesE. P.

La tregua vigente en el Líbano desde el 17 de abril se quiebra bajo el estruendo de los bombardeos y el avance de las tropas israelíes. Pese al cese de hostilidades, Israel ha consolidado el "control operativo" del río Litani y ha ordenado nuevas evacuaciones en el sureste, mientras las víctimas mortales ascienden a 2.869 en casi dos meses y medio de conflicto. Una violencia que persiste a solo dos días de la nueva ronda de diálogo directo en Washington.

Un bombardeo israelí contra una "vivienda habitada" en Kfar Dounine segó la vida de seis personas y dejó siete heridos la pasada noche, según informó la Agencia Nacional de Noticias (ANN). El ataque se suma a las violaciones diarias en un nuevo frente en Sahmer. El portavoz de Defensa israelí, Avichay Adraee, instó a la población a alejarse al menos un kilómetro: "Todo aquel que se encuentre cerca de grupos de Hizbulá, sus instalaciones y sus medios de combate, pone en peligro su vida", advirtió, alegando que el Ejército "se ve obligado a actuar con fuerza" ante el incumplimiento del pacto por parte del grupo chií. Otras localidades como Shaqra, Qlaileh o Zebdine, donde un bombardeo mató a dos personas en un vehículo, también han sufrido ataques.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron haber tomado el "control operativo" de la zona del río Litani tras una operación especial de la Brigada Golani para desmantelar infraestructuras, túneles y lanzamisiles. Aunque las FDI rechazaron precisar el alcance del despliegue, informaciones del medio Haaretz indican que las tropas habrían cruzado el río, adentrándose hasta 10 kilómetros en territorio libanés. Según el mando castrense, desde el inicio de la tregua han sido eliminados más de 350 presuntos milicianos y atacados 1.100 objetivos de Hizbulá, defendiendo estas acciones como una medida para hacer cumplir el acuerdo. No obstante, la ONU estimó hace una semana que la cifra de fallecidos durante este alto el fuego superaba las 380 personas.

La crisis humanitaria es "abrumadora", según denuncia Médicos Sin Fronteras. La ONG acusa a Israel de "seguir matando" a cientos de personas a pesar del alto el fuego. "Hemos atendido todo tipo de lesiones graves desde el inicio oficial de la tregua", explica la doctora Thienminh Dinh. En los hospitales de Tiro y Nabatiye, entre el 18 de abril y el 3 de mayo, 173 heridos ingresaron en el centro de Jabal Amel, mientras 145 personas fallecieron antes de recibir atención o durante traslados dificultados por la inseguridad y la falta de material esencial como bolsas de sangre. "No confiamos en este alto el fuego, nos ha quitado toda la esperanza", lamenta Samia, una de las miles de personas desplazadas del sur. En la Franja de Gaza, la situación es igualmente dramática, con más de 850 muertos registrados desde el inicio de una tregua que apenas se sostiene.

Mientras los combates se intensifican, la diplomacia intenta abrirse paso. El líder de Hizbulá, Naim Qassem, ha abogado hoy por negociaciones "indirectas" y ha pedido a la cúpula libanesa retirarse del diálogo directo que solo beneficia a Israel. Qassem supeditó cualquier estrategia de seguridad al fin de los ataques y la salida de las tropas invasoras, advirtiendo de que el desarme de su milicia es una "cuestión interna". Por su parte, el presidente Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam se han reunido con el embajador estadounidense, Michel Issa, para presionar por un cese de ataques antes de la tercera ronda de diálogo en Washington.