La OTAN echó este viernes el telón a una reunión de ministros de Exteriores en la ciudad sueca de Helsingborg. Un encuentro que estuvo eclipsado por el despliegue anunciado horas antes por el presidente estadounidense, Donald Trump, de 5.000 tropas adicionales a Polonia, días después de haber cancelado dicho plan. El secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, aprovechó el anuncio para reivindicar que EE.UU. sigue comprometido con la defensa europea y advertir de que cualquier ataque contra la OTAN tendría una respuesta “devastadora”.
"Sé que algunos han puesto en duda ese vínculo, y tal vez incluso han cuestionado la determinación de esta Alianza para permanecer unida frente a un adversario”, declaró Rutte al termino de la reunión en Helsinborg. “Así que permítanme ser muy claro. El compromiso de los aliados con el artículo 5 es inquebrantable", añadió.
Las palabras del también ex primer ministro de Países Bajos llegaron apenas horas después conocerse el último giro de guion de Trump. Tras haber congelado una semana antes un despliegue militar previsto en Polonia y ordenar además la retirada de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania, la Casa Blanca confirmó en la noche del pasado jueves el envío de un nuevo contingente militar al flanco oriental de la OTAN.
“Acojo con satisfacción el anuncio”, dijo Rutte en una primera reacción ante los medios desde Suecia. No obstante, insistió en que, pese a este nuevo movimiento estadounidense, la “trayectoria” de la Alianza pasa por asegurarse de que “con el tiempo, paso a paso”, los europeos dependan menos “de un único aliado, Estados Unidos”.
Porque a pesar de este despliegue, Trump mantiene intacta su presión sobre Europa. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, habló este viernes de la “decepción” de Trump con algunos miembros de la OTAN en cuanto a su respuesta a las operaciones estadounidenses en Irán.
"Las opiniones del presidente -francamente, su decepción con algunos de nuestros aliados de la OTAN y su respuesta a nuestras operaciones en Oriente Medio- están bien documentadas. Es algo que habrá que abordar, pero que no se resolverá ni se tratará hoy. Es algo que se debe discutir a nivel de los líderes", indicó. "Al fin y al cabo, como cualquier alianza, tiene que ser beneficiosa para todas las partes implicadas, tiene que haber un entendimiento claro de cuáles son las expectativas y, por supuesto, intentaremos sentar las bases para ello”, zanjó. Unas palabras que sonaron como un aviso de cara a la cumbre de líderes de la OTAN prevista para julio en Ankara.
Buena acogida
En medio de esa tensión, el anuncio del despliegue en Polonia se convirtió en el gran titular del encuentro. El propio a Trump llegó a vincular este envío de tropas con el nuevo presidente polaco, Karol Nawrocki, a quien respaldó durante la campaña electoral.
“A raíz de la exitosa elección del ahora presidente de Polonia, Karol Nawrocki, a quien tuve el orgullo de apoyar, y dada nuestra relación con él, me complace anunciar que Estados Unidos enviará 5.000 soldados más a Polonia”, escribió el mandatario republicano en redes sociales.
La noticia fue celebrada tanto por el presidente polaco como por el primer ministro, Donald Tusk, quien calificó la decisión como “una buena noticia para Polonia y EE.UU.”. Tusk agradeció además la “eficacia y unidad de acción” de todos los implicados.
El Pentágono mantiene por ahora la retirada de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania tras las críticas del canciller Friedrich Merz a la guerra en Irán. Aun así, el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, respaldó el refuerzo militar en Polonia y lo calificó de “buena decisión” para toda la Alianza.
EE.UU. quiere "seguir participando muy activamente en la OTAN"
Pero la reunión en Suecia fue más allá de este despliegue militar. Al ser preguntado por si creía que los países europeos serían capaces de garantizar su protección sin Estados Unidos, Rutte dejó claro que "no nos estamos preparando” para ese escenario. Por el contrario, afirmó que Estados Unidos quiere "seguir participando muy activamente en la OTAN" a la vez que espera que los europeos gasten juntos lo mismo que ellos en defensa y "asuman mayor responsabilidad en la defensa de la parte europea de la OTAN".
Rutte insistió además en que la presencia militar estadounidense seguirá siendo clave tanto “en lo nuclear” como “en lo convencional”.
"No hay que olvidar que la defensa del territorio continental de Estados Unidos comienza en Noruega, y ¿por qué comienza en Noruega? Porque esos enormes submarinos nucleares de Rusia, si logran pasar por Noruega, pueden acercarse demasiado a la costa estadounidense, lo que supondría una amenaza directa para Estados Unidos", ejemplificó.