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Agua Mejor, del grifo

El 94% de los ciudadanos de la Cuenca bebe habitualmente agua del grifo y un 91% considera que es buena o muy buena. Tras introducir las jarras de agua en 10 clubes deportivos, la Mancomunidad prepara una campaña para las instituciones. El "reto" será hacerlo en la hostelería.

Agua Mejor, del grifoIBAN AGUINAGA

"Tenemos un agua fabulosa porque la materia prima es fabulosa", afirma Javier de Carlos, jefe del laboratorio de abastecimiento del departamento de control de calidad de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, entidad que apuesta por el consumo de agua de grifo. Tras la campaña que realizó el año pasado con diez instalaciones deportivas privadas de Pamplona, que según indicó Javier Torrens, presidente del ente comarcal, "ha tenido un éxito muy grande, se usan mucho las jarras y se aprecia el agua del grifo", ahora tienen previsto iniciar en este primer semestre una con los ayuntamientos de la Cuenca, instituciones como el Gobierno de Navarra o el Parlamento y sociedades públicas. El tercer paso, "más complicado", será trabajar con la hostelería. Para ello, tienen previsto en el segundo semestre de este año hacer una prueba piloto con una selección de establecimientos. El mensaje "medioambiental" que quiere transmitir la Mancomunidad respecto al agua es que "tienen un recurso mucho más económico, accesible y de gran calidad, se evitan transporte de botellas y generación de residuos. Respetando el agua embotellada, que tiene su mercado, que cada uno elija lo que quiera". En definitiva, que "seamos conscientes de que se puede pedir agua del grifo, que es de calidad".

encuesta

Calidad percibida por usuarios

La gran mayoría de los ciudadanos de Pamplona y Comarca, el 94%, beben habitualmente agua del grifo, según el estudio de satisfacción con los servicios que realizó en noviembre de 2009 la Mancomunidad. Respecto a sus propiedades, el 91% considera que la calidad es "buena o muy buena", el 6,5% que es regular, el 2% mala o muy mala y el 0,2% no sabe o no contesta. En esta línea, la encuesta señala que el 85% estima que es buena o muy buena atendiendo a su sabor, el 89% que es clara o muy clara y el 92% valora de forma positiva las características higiénico-sanitarias. Sin embargo, recibe una peor valoración el nivel de cal. Sólo el 44% opina que es buena en este aspecto. Además, el 98% responde que el servicio funciona muy bien o bien y en una escala de 0 a 10 los encuestados sitúan en un 7,9 la satisfacción global con la calidad y el servicio.

El agua que llega a las casas de la cuenca procede de tres puntos: la depuradora de Urtasun, cuyo origen es el embalse de Eugui; la depuradora de Eguillor, cuya procedencia es el manantial de Arteta, en la Sierra de Andía; y la depuradora de Tiebas, cuyo origen es el pantano de Itoiz, planta que, de momento, sólo se utiliza tres meses en verano. "El manantial de Subiza también se aprovecha pero muy poca cantidad", añade De Carlos. "Una de las principales propiedades que tiene este agua es que es muy buena. Tiene la ventaja de que es cabecera, las dos son una cabecera de río y la otra es un manantial en una zona como Urbasa, en la sierra de Andía, que no hay ni una población ni nada. Cierta contaminación ambiental puede haber, pero no contaminación de zonas urbanas, nunca pillarás antibióticos, cosas de estas que son típicas de los desechos de los hombres, ni pesticidas, porque no hay actividad. Una contaminación natural como los animales se acepta y eso se quita muy fácil", expone. De hecho, "con un tratamiento muy sencillo tienes una calidad muy buena", señala Camino Lizarraga, responsable del departamento de microbiología. En definitiva, como concluye Javier de Carlos, "ya es buena en la propia captación, que no es que la hagamos muy buena en las depuradoras". Al respecto, Camino Lizarraga comenta que a veces sucede que "una persona que recibe agua de Arteta le parece que su agua es estupenda y cuando se traslada a una zona que recibe de Eugui le parece muy mala y al revés. Ésas son cosas más sutiles que dependen del paladar de cada uno".

producción

Un total de 33.830.808 m3

Las estaciones de tratamiento de aguas potables produjeron en 2009 33.830.808 m3 de agua potable: Urtasun, 17.193.089 m3; Eguillor, 15.407.050; Tiebas 1.064.285 m3 y Subiza 166.385.

Respecto al agua que procede de Arteta, De Carlos explicó que se coge de un manantial que aflora en el suelo, el cual tiene una zona de protección, y a través de una tubería de siete kilómetros se lleva hasta la planta de Eguillor, donde se lleva a cabo un tratamiento convencional, de clarificación y desinfección. Tras desinfectarlo con cloro, se trata la turbidez. El primer paso es la coagulación. Al añadirle un policloruro de aluminio se unen todas las partículas coloidales (que no están disueltas) en un microflóculo. A continuación, se le añade un polielectrolito que lo que hace es juntar todas esas micropartículas de manera que se consigue una densidad que pesa más que el agua. Se traslada a unas balsas con bastante profundidad, de modo que los flóculos se van al fondo. El agua sobrenadante se pasa a unos filtros de arena y ya está clarificada. Finalmente, se le añade un poco más de cloro para que en la red tenga un poco por si hubiera alguna anomalía. Una vez que ha salido de la planta por una tubería "muy gorda", se distribuye a los depósitos de los alrededores de Pamplona para que llegue a la población. Esta red para abastecer a la comarca, que cuenta con 119 depósitos, tiene una longitud de 1.522 kilómetros, es decir, como recorrer tres veces la distancia entre la capital navarra y Toledo.

dos fases más de la campaña

Instituciones y hostelería

Antes de Sanfermines, la Mancomunidad quiere introducir la campaña que hicieron para reducir residuos y potenciar el agua de grifo en las instalaciones deportivas a las instituciones, dotándoles de frascas de litro y medio litro. "En el nivel institucional es por dar ejemplo, porque tiene poco sentido que teniendo aquí un agua de buena calidad y una distribución que podemos hacer por medio de estas jarras no se utilice en ruedas de prensa, reuniones... Entiendo que el agua embotellada puede ser más cómoda, pero quizá hay que evaluar la sostenibilidad de esta medida, ya que ha sido transportada desde muy lejos, genera residuos, hay que reciclarlos...", dice Torrens. No obstante, incidió en que "no hacemos una campaña agresiva, sino que queremos dar a elegir".

En este sentido, considera "un reto mayor" el introducirlo en la hostelería, porque "abarca más necesidad, también es más conflictivo, más problemático quizá, porque la hostelería maneja un concepto de venta de agua, hay muchos niveles de hostelería... En San Sebastián se hizo con restaurantes de menú. Tuvo un cierto éxito, pero tampoco despegó del todo. Nosotros queremos prepararlo bien para que sea masivo, pero quizá no instantáneo, sino haciéndolo poco a poco". De hecho, para poner en marcha esta iniciativa tienen previsto hacer una prueba piloto con una selección de establecimientos.

Torrens expone que la Mancomunidad apuesta por el consumo de agua del grifo porque "entendemos que hay una demanda social. No choca con la venta de agua. Hay un público, un usuario, que solicita agua embotellada y la paga y no hay ningún problema para llevarla, para usarla, porque no se fía, porque está acostumbrado a un gusto de agua o porque tiene propiedades para el riñón, el hígado... Lo que queremos es recuperar una situación anterior que era normal. Antes había jarras en todos los restaurantes y es una situación normal en muchos lugares del mundo, como Nueva York, donde lo primero que te ponen es una jarra con hielos y te la llenan continuamente, o Francia. Aparte de que puedas pedir tu botellín de marca tal, que siempre tengas el agua disponible". "Queremos retomar la normalidad de que el agua esté presente en las mesas para el que lo quiera y que sea un servicio más, lo mismo que el restaurante tiene unos servicios higiénicos o una televisión, que sea un servicio recuperado de la normalidad y que no quiere hacer competencia al agua embotellada porque tiene otro público, otro usuario diferente". Además de apuntar la "alta calidad" del agua que distribuyen, Torrens destaca que "está en el extremo más bajo de la tabla de precios y con una garantía de servicio muy alta, porque la red de tuberías se renueva constantemente". Al respecto, Lizarraga añade que "tenemos unos índices de fugas mínimos".

Sostienen desde la Mancomunidad que no tienen nada "en contra del agua embotellada", pero "lo que no tiene el agua del grifo es desventajas", apunta Lizarraga. Y para apreciarla mejor Javier Torrens ofrece un consejo: enfríela. "En la sede de la Mancomunidad sale muy fría y es extraordinaria".