ningún monarca ha podido disfrutar de tanto aprecio entre su corte como los reyes navarros que, desde hace 25 años, danzan por las calles de Tudela entre aplausos de admiración y bocas abiertas de respeto. Sancho el Fuerte, Sancha, Catalina de Foix y Juan de Labrit, llegaron a su reino en dos turnos. Primero los varones, regalo de la Orden del Volatín al Ayuntamiento el día de reyes de 1986, y más tarde se construyeron las damas. Para preservar su autenticidad, los moldes, realizados de forma artesanal, se destruyeron después de su creación, lo que les convierte en figuras únicas e irrepetibles. Todos estos detalles, además de artículos de prensa, fotografías, objetos y recuerdos, componen una exposición que ha organizado la Comparsa de Gigantes de Tudela para celebrar su 25 aniversario y que se podrá disfrutar a partir del 10 de enero en la UNED.

innovación En la actualidad la comparsa cuenta con 20 componentes de los que 6 (Javier e Íñigo Castellano, Juan Sáinz, José Luis Balmaseda, Juan Ramón Marín y Javier Calvo) siguen en esta formación desde su inicio. Uno de sus valores más apreciados es la variedad y calidad de sus danzas. Sus porteadores se preocupan de innovar cada año y, para ello, ensayan sin descanso durante varios meses. La vistosidad de sus bailes es tanta como su dificultad, no en vano la mayoría vienen del mundo de los dantzaris y su destreza es admirada en todo Navarra. Según explica uno de sus componentes, Íñigo Castellano, "es sólo una cuestión de equilibrio y si además se tienen unas aptitudes de baile no es nada complicado".

Aunque muchos pudieran pensar que es una agrupación cerrada de tradición casi heredada, el grupo de porteadores ha animado siempre a que se integren nuevos miembros. "Más que pedir un relevo generacional animamos a que entre gente nueva. Las mujeres también se pueden unir", indica Javier Castellano. Aunque en otras zonas de la Comunidad Foral ésta es una tarea en la que también se implican ellas, en Tudela el grupo está íntegramente compuesto por hombres. Quizá la razón determinante sea que los gigantes de la capital ribera pesan 30 kilos más que en el resto de localidades navarras (pueden llegar hasta los 60 kilos). "El componente físico influye pero si viene una chica y se acostumbra va a poder llevarlos igual que nosotros...", aseguran los hermanos Castellano.

conexión Entre porteador y gigante existe un vínculo afectivo que va más allá del pequeño habitáculo de madera donde se acoplan, por eso cada uno de ellos siempre hace bailar la misma estructura, "si cambias de gigante se nota la diferencia" afirman. Esa conexión se percibe desde fuera y las figuras parecen tener vida propia, no en vano son los niños quienes eligen cuál es su preferido por su personalidad y con quién cumplen la tradición de darle un beso en la despedida del día 30 de julio o al que le dejan el chupete.

La Comparsa de Tudela cuida al extremo que los gigantes no aparezcan de manera habitual en la calle porque valoran especialmente mantener cierto secreto y aura de misterio en torno a ellos. "Siempre lo hemos respetado mucho. Únicamente salimos en fiestas de Tudela, en la Semana de la Verdura y durante la jornada de puertas abiertas de Castel Ruiz. Nunca hemos ido a las fiestas de San Juan, ni a las de San Pedro, ni hemos salido en Carnavales. Creemos que los gigantes tienen su momento, no nos gusta que estén todos los días en la calle porque creemos que perderían esa magia", asegura Javier.

Por este motivo tiene tanta relevancia poderlos ver en la exposición que se abre en la UNED de Tudela el próximo día 10 de enero. Será un pequeño homenaje de todos los tudelanos hacia estas figuras de casi cuatro metros que tanta vida han dado a las fiestas de Santa Ana. En octubre de 2009 recibieron en Pamplona la distinción Vecinos de Honor del Reyno con el que se quiso subrayar sus "méritos contraídos como embajadores de la riqueza cultural, histórica y patrimonial de la Comunidad Foral". Este era el primer premio al que siguió un reconocimiento de la peña Beterri. Ahora es el turno de que los tudelanos celebren, con ellos, sus 25 años.

l Actuaciones. La Comparsa no se dedica sólo a pasear los gigantes. Sus inquietudes culturales les han llevado a organizar representaciones de la vida de los reyes navarros.

l Renovación. Sancho VII el Fuerte, Clemencia (o Sancha), Juan de Labrit, Catalina de Foix recibieron nuevos ropajes en el año 2002.

l Horario. Del 10 de enero al 27 de febrero. Lunes a viernes de 11.00 a 13.00 y de 17.30 a 21.00 horas. Los sábados de 10.30 a 14.00 y de 16.30 a 19.00 horas.