tafalla. El cantero municipal, Fernando Valencia Luna, ya tiene finalizada la escultura de piedra que ha estado tallando estos últimos meses y que estará dedicada al rey Carlos III el Noble. Ahora le corresponde al Ayuntamiento de Tafalla decidir el lugar donde se ha de colocar la escultura. Para algunos ediles el lugar más idóneo sería la zona del nuevo Espacio Escénico Comarcal, pero no hay ninguna decisión tomada al respecto. El autor sugiere que se instale, aunque sea de forma provisional, en una pequeña isleta que hay en la avenida Pamplona, junto a la cafetería Vélaz, un lugar céntrico, ubicado en el antiguo Camino Real y perfectamente visible.
La dedicatoria de una escultura a Carlos III el Noble es una petición insistentemente demandada por la Orden del Cuto Divino desde hace una quincena de años, ya que este rey destacó por ser un gran benefactor para Tafalla al otorgarle privilegios como la celebración de ferias o la concesión del título de buena villa, además de construir el palacio real, hoy tristemente desaparecido. El palacio comenzó a levantarse en 1417 y tras el fallecimiento del monarca en 1425, su hija Blanca de Navarra ordenó continuar las obras hasta su conclusión en 1435. Las persistentes reclamaciones no han caído en saco roto y muy pronto la ciudad podrá recordar al monarca benefactor con esta hermosa escultura.
La figura de piedra es de una sola pieza y ha sido diseñada y tallada por el cantero Fernando Valencia Luna, un empleado municipal adscrito a la Brigada Municipal de Obras. El trabajo ha tenido dos fases diferenciadas en el tiempo. La escultura comenzó a realizarla hace nueve años, pero después de unos tres meses de intensa actividad en los que acometió el desbastado principal de la figura y cuando había comenzado a esculpir la parte superior de la talla, las labores quedaron paralizadas hasta que las volvió a reiniciar en el pasado mes de julio, dejándolas por concluidas hace pocos días.
Tras recibir el encargo por parte del Consistorio tafallés, Fernando Valencia diseñó la figura y los símbolos de Carlos III basándose para ello en imégenes y características del monarca y tratando de imitar la figura yacente del mausoleo existente en el interior de la catedral de Pamplona, donde está representado junto a su esposa, la reina Doña Leonor de Trastamara. Esas figuras del mausoleo, realizadas con alabastro, son obra del escultor flamenco Johan Lome de Tournay, autor a su vez de la escultura del patrón de Tafalla, San Sebastián, quien también alcanzó la fama por ser el protagonista del famoso milagro de la boina.
estilo gótico Fernando Valencia ha elaborando una talla que recuerda el estilo gótico. La escultura tiene una altura de dos metros sobre una base de 80x80 centímetros y un peso cercano a los 2.000 kilos. La figura del rey está de pie, con una esfera en su mano izquierda y el cetro en la derecha, como símbolos de poder, gobierno y dominio. Destacables resultan algunos detalles como los pliegues y las curvaturas de la túnica y del vestido con grabaciones de la flor de lis, característica de la casa de Evraux, dinastía a la que pertenecía Carlos III el Noble.
En la base de la escultura, el autor también ha reproducido en la parte derecha la Torre de Ochagavia, el último reducto del palacio real de Tafalla que fue demolido con dinamita en el año 1886, además de un pergamino con las fechas 1418 y 1423, la primera en recuerdo a la concesión del privilegio de celebrar ferias y la segunda cuando se otorgó a Tafalla el título de buena villa y la grabación en letras de Carlos III el Noble.