los Gaiteros de Estella-Lizarrako Gaiteroak profesores de gaita de la Escuela de Música han logrado titularse en este instrumento tras cursar una convocatoria única que realizó la Escola Superior de Música de Catalunya (Esmuc). Así, si es notorio el esfuerzo que tuvieron que hacer Salvador Martínez y Juan Carlos Duñabeitia, también lo es el que hayan logrado que la gaita de Estella llegue a las aulas de la universidad. Para ello han viajado durante todo el año a Barcelona. Ahora, con el título en la mano están satisfechos. "Se ha conseguido que la gaita de Estella-Lizarra tenga un nuevo estatus dentro de los estudios de música reglados", señalan.
Como explica esta pareja de docentes, la Esmuc es una de las escuelas europeas "más amplias y completas en lo que a formación musical se refiere". En esta escuela pueden estudiarse especialidades llamadas no instrumentales; otras instrumentales y otras de interpretación de instrumentos de la música antigua, clásica y contemporánea, así como moderna y tradicional. Dentro de este último ámbito, esta escuela oferta instrumentos de la tradición catalana y flamenca. "Con esta convocatoria única se abrió el abanico de posibilidades y es por ello que hemos podido acceder con la gaita navarra como instrumento principal", aclaran.
Martínez y Duñabeitia remarcan la relevancia que esto tiene para la gaita. "Pocas veces un instrumento considerado tradicional ha sido comparado con el resto, por ejemplo, hemos estudiado gaita como se estudia piano", señalan.
los estudios Gracias a su larga trayectoria como intérpretes, investigadores y docentes en Estella-Lizarra la escuela les convalidó algunas asignaturas, pero desde luego no ha sido sencillo. "Una parte la hicimos a distancia, pero durante todo el año hemos tenido clases presenciales como por ejemplo, técnicas de grabación, teoría de la interpretación, o pedagogía". Esta última asignatura ha apasionado a Martínez. "Ha sido impresionante", explica.
Ambos reconocen que lo más complicado fueron los exámenes que tuvieron que pasar ante el tribunal. "Eran ocho profesionales que nos miraron todo de arriba abajo y que se habían preparado muchísimo para valorarnos. No fue nada sencillo", remarcan Duñabeitia y Martínez, que explican que por ejemplo tuvieron que demostrar sus conocimientos en historia de la música, etnomusicología, análisis musical o interpretación.
Para esta pareja lo obtenido es una "gran satisfacción" también a nivel personal y es que para lograr ser admitidos en el curso de la Esmuc tuvieron que prepararse durante mucho tiempo a fin de pasar las pruebas de acceso. Ahora les queda también la satisfacción de lo que han conseguido por la gaita de Estella-Lizarra "Nunca ha estado mejor colocada que ahora en lo que a reconocimiento académico se refiere. Es una titulación superior equivalente a una licenciatura", señalan.
Esta titulación llega en un momento muy bonito para ellos y es que en Sanfermines se cumplieron 30 años desde que salieron juntos como pareja la primera vez. "En invierno de 1980 se formó un grupo de ocho personas que nos juntábamos en la plaza de toros para aprender a tocar la gaita y ya en Sanfermines de 1981 salimos por primera vez pero fue de forma no oficial; sin embargo en el cohete de Estella de ese año ya salimos como pareja constituida", recuerdan.