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El 'chancro de la resina' sigue siendo una amenaza para los pinares

nuevo plan de control de un hongo que los ataca y se está extendiendo con rapidezEn Navarra, se detectó en 2007 en masas de pino radiata situadas en la zona noroccidental pero no muy extensas

El 'chancro de la resina' sigue siendo una amenaza para los pinares

elizondo. En Navarra, el hongo se ha detectado en algunas masas de Pinus radiata situadas en la zona noroccidental donde supone tan solo el 3% del total de la superficie forestal arbolada, debido quizás a la disminución desde hace un cuarto de siglo de las repoblaciones de pinares al descender de forma casi absoluta su rentabilidad. La presencia del hongo, que fue detectado en un vivero el año 2007, no ha sido detectada, hasta el momento, sobre ninguna otra especie forestal.

Desde 2006, en Navarra se han ido adoptando medidas, así como condiciones para el movimiento de la madera procedente de zona demarcada. La lucha contra la enfermedad originada por el chancro del pino se declaró "de utilidad pública" y ahora el nuevo programa avala actuaciones de inspección, señalamiento y toma de muestras tanto en materiales forestales de reproducción como en montes y parques de madera, públicos o privados, de las especies sensibles.

Las prospecciones consistirán en inspecciones visuales y toma de muestras para análisis de los vegetales, incluidas las semillas, y en las mismas se incluyen los viveros destinados a la producción de árboles de Navidad. La Dirección General de Medio Ambiente y Agua va a elaborar un listado de parques de madera de especies sensibles al organismo patógeno que incluirá, al menos, la ubicación exacta, sus principales características y el titular.

En el supuesto de análisis positivos a la enfermedad, se declarará contaminado el material y destruirá de inmediato, y posteriormente se desinfectarán todas las instalaciones y medios que puedan haber sido contaminados. En masas forestales, si se confirma la presencia del hongo, Gestión Forestal, notificará al propietario de los mismos las medidas a adoptar. La eliminación de los árboles o masas se realizará, preferiblemente en el periodo comprendido entre los meses de noviembre a marzo y la madera extraída deberá entregarse en centros de transformación autorizados y determinados.

Las medidas se refieren también a viveros, seguimiento de la producción, secaderos y serrerías, tratamiento de vehículos de transporte, guías, pasaporte fitosanitario post-tratamiento; descortezado y tratamiento térmico. Además, se establecen medidas preventivas muy exigentes en secado, manipulación, corte y tratamiento de la madera y se hará investigación epidemiológica del origen de especies sensibles, labores de siembra, plantación o replantación, desbroces, aclareos y podas, y en general en todo el proceso forestal.

americano de origen

El 'oro verde' del caserío

El pino radiata fue un ingreso suplementario de particulares y municipios en un tiempo, si bien su plantación entre el arbolado autóctono no estuvo exenta de polémicas. Se dice que lo trajo de América la familia vizcaína Adán de Yarza a mediados del siglo XIX. Como se adaptó bien, a finales de aquel siglo comenzaron las primeras repoblaciones. En su época de esplendor, en los años 50 del siglo XX, el pino radiata llegó a denominarse oro verde por su rentabilidad. Ahora, está amenazado por el Fusarium circinatum Niremberg et O'Donnell, el nombre científico del hongo, también originario de América del Norte y Central y causante de la enfermedad conocida como "chancro resinoso del pino". Posee una elevada capacidad de propagación y ha alcanzado la Península Ibérica además de otras naciones de América, Asia o África. Este hongo fitopatógeno tiene una elevada capacidad de diseminación a través de material forestal de reproducción, especialmente las semillas, aunque es mucho menor el riesgo por circulación de árboles talados o madera procedente de masas infectadas.