Osasuna en El Sadar y la Liga se ha hecho incluso corta al aficionado rojillo para disfrutar de las cualidades del extremo que explotó en Pamplona. Braulio, el director deportivo de Osasuna, dijo hace unos días, tirando hacia los intereses del club, que lo mejor para Víctor era continuar con su progresión en el conjunto navarro, donde ha quedado muy claro que los chavales que pueden convertirse en estrellas encuentran un buen escenario para su desarrollo, porque hay exigencia, compresión y un ambiente cálido que fluye desde la grada, que gusta de ver a los críos poniendo entusiasmo y compromiso en su primera experiencia seria en el campo profesional.

En el caso de Víctor, tristemente para los planes de Osasuna, deseo y realidad no van de la mano. Los medios deportivos catalanes, en concreto Mundo Deportivo, insistía este fin de semana que los movimientos del jugador rojillo están siendo controlados muy de cerca por parte del Barcelona. En concreto, el periódico deportivo afirma que a Víctor se le ha ido siguiendo en directo en diversos encuentros, tanto en casa como de visitante. Tres de los últimos partidos que se le ha ido a ver por el Barcelona fueron el Rayo-Osasuna (1-3), el Elche-Osasuna y el Osasuna-Girona (1-0). Además, al atacante se le ha visto en los encuentros de la selección española.

Desde el Castilla

El rotativo catalán abunda más y afirma el Barcelona comenzó a seguir de cerca sus pasos en su etapa en el Castilla. De su estancia en el filial blanco destaca su actuación en el partido contra el Alcoyano, en enero de 2025, cuando anotó dos goles decisivos en tan solo cinco minutos para ganar 2-0.

Víctor Muñoz comenzó jugando al fútbol en el Sant Gabriel, pasó por las categorías inferiores del Barça, recaló en la Damm, fue fichado por el juvenil del Real Madrid para pasar por el Castilla, debutar con el primer equipo –también jugó en Mundial de Clubes– y en el pasado verano recalar en Osasuna.

La propiedad de Víctor Muñoz la comparten Osasuna y Real Madrid –el club rojillo pagó cinco millones de euros por el 50% de sus derechos económicos–, con una posibilidad de recompra del conjunto madrileño en las tres próximas temporadas. Tal y como se desempeña en Osasuna y con el próximo Mundial como objetivo muy posible para participar, cualquier escenario queda abierto para el delantero, salvo la estancia aquí. La cláusula de rescisión de Víctor es de 40 millones de euros.