DESAFIANDO al frío y a la nieve, decenas de personas recorrieron ayer las calles de diferentes localidades de Sakana, desde Irur-tzun hasta Alsasua, cantando coplas en honor de Santa Águeda. En la villa alsasuarra la celebración era doble. Además de los coros, las quintas de este año realizaron la cuestación popular para sufragar cinco días de celebraciones. Oficialmente arrancarán hoy, día de la mártir siciliana. Continuarán mañana y el martes con descanso el miércoles y el jueves. Volverán el viernes para finalizar el sábado.
Desde las cuatro de la tarde, las 36 jóvenes quintas de este año se afanaron en la tarea. Abordando a vecinos y foráneos en la calle y también de casa en casa, apelaron a su generosidad, obsequiándoles con una copla. Para recoger el dinero que lanzaban de balcones y ventanas, las quintas extendían una sábana, que ayer apenas se veía entre tanta blancura. Y es que la villa parecía Siberia, cubierta de un blanco manto y un cielo encapotado del que caía una fina pero incesante nieve.
Si bien había pocos viandantes, ya que el tiempo no invitaba a salir, las quintas señalaron que los vecinos se estaban portando bien. "Demasiado están dando con la crisis que hay", señaló una joven.
En este gélido fin de semana, las celebraciones de Santa Águeda se extienden por el valle de Burunda. En Olazagutía comenzaron el pasado miércoles con una cena para calentar motores. Eran trece quintos que finalizarán las celebraciones hoy. La quinta de Urdiain de este año está compuesta por catorce jóvenes. Arrancaron con los festejos el viernes y finalizarán también hoy. En Bakaiku este año celebran Santa Águeda seis jóvenes. En todos los pueblos no faltan las cuestaciones populares para financiar esta fiesta ligada a la juventud.
Cantando bajo la nieve Si bien la ola de frío hizo suspender la salida de los coros de la Escuela de Música de Alsasua, no faltó a su cita el coro de la Unión de Jubilados y Pensionistas de Alsasua. Eran once valientes armados de palos para llevar el ritmo. "Cantando y andando no se pasa frío", afirmaba Juani Herrera. Lo confirmaba Mª Jesús Ibáñez, la veterana del grupo a sus 80 años. Además de las imprescindibles Zorion etxe hontako denoi! y Santa Yageda, cantaron viejos versos propios de Alsasua.
Comenzaron su recorrido en la Residencia Aita Barandiaran, lugar donde es bien conocido este grupo, ya que acude en diferentes ocasiones a lo largo del año a alegrar a los ancianos con sus canciones. Tras varias paradas, entre copla y copla, se unieron con el coro de Zubi Ondo. Así, no faltó ayer ambiente en esta fría víspera de Santa Águeda en la villa.
Asimismo, hubo coros en Irurtzun, Irañeta, Lakuntza, Arbizu, Etxarri Aranatz, Bakaiku e Iturmendi que renovaron esta vieja costumbre extendida por toda Euskal Herri. Ayer tampoco faltó qué llevarse a la boca. Además, las botas de vino corrieron de mano en mano. En Olazagutía los coros se adelantaron al viernes.