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Vuelve la vida a Guerguitiáin

El Arzobispado y el Ayuntamiento de Izagaondoa firmarán esta semana el convenio para el uso de la iglesia de San Martín, cerrada desde hace año y medio

Vuelve la vida a Guerguitiáin

Año y medio después de su restauración, la iglesia de San Martín de Tours, en el despoblado de Guerguitiáin del valle de Izagaondoa, abrirá sus puertas próximamente y podrá ser visitada, tras la firma del contrato privado de donación que el próximo jueves, día 13, llevarán a cabo en Pamplona el Arzobispado y el Ayuntamiento.

El convenio, del que ninguna de las partes adelanta nada hasta su rúbrica, disipa en principio las dudas de los agentes implicados en su recuperación, que durante todo este tiempo se han preguntado dónde estaban las llaves de acceso a la joya arquitectónica del valle. "Hemos trabajado para ello con el único interés de que volviera a tener vida, y no entendemos muy bien esta demora en alcanzar un acuerdo que nos permita utilizarla", afirma Simeón Hidalgo, socio fundador del Grupo Valle de Izagaondoa, colectivo que unió sus fuerzas en torno a Guerguitiáin a las del Ayuntamiento, Amigos del Románico, Astrolabio, al historiador Fernando Hualde y al agente de Cederna-Garalur, Carlos García, "que creyó en este proyecto desde el inicio", según la alcaldesa de Izagaondoa, Elsa Plano.

Para ella este momento era una cuestión de tiempo, un trabajo de ir poco a poco de reunión en reunión con el Arzobispado, de quien dice haber recibido "un trato exquisito" y un apoyo total al proyecto de Guerguitiáin y la Ruta de Petrus (el maestro cantero que la construyó). "Este momento es para mí muy importante porque marca claramente un antes y un después. Ahora empezamos a navegar y a dinamizar nuestra idea con Guerguitiáin como producto estrella, sencillo pero con mucho poder, que guía nuestra línea de trabajo de turismo rural, y nos puede favorecer a todos", manifiesta.

En esta cuestión, Simeón Hidalgo y Reyes Larraya representan la voz del Grupo del Valle de Izagaondoa, constituido precisamente para salvaguardar su patrimonio. Sin conocer el condicionado, Hidalgo, que espera que el acuerdo sea satisfactorio y que el Ayuntamiento desarrolle un buen programa cultural en este recinto medieval abierto a los vecinos y a la sociedad, apunta al posible control del Arzobispado en las actuaciones que se lleven a cabo. "Aún en el caso de que tengamos que pedir permiso como vasallos y dar cuentas al Arzobispado del uso que hagamos de ella, los que hemos trabajado para su conservación y restauración queremos que se abra lo antes posible. Llevamos mucho tiempo esperándolo y de este modo la iglesia de San Martín se pondrá al servicio de toda la sociedad, ya que se ha rehabilitado con nuestro dinero", recalca.

Reyes Larraya no tiene prisa. "Nuestro objetivo fundamental era que no se hundiera, y lo conseguimos. Tengo la tranquilidad de que la iglesia estará en pie cientos de años, y creo que ahora lo importante es adecuar el camino y el acceso, para poder elaborar un buen calendario de visitas", concreta.

abriendo iglesias El grupo prepara actualmente la nueva agenda cultural denominada Abriendo iglesias y cuenta con poder incluir este año a Guerguitiáin. "Todo está por hacer, desde firmar el convenio, aprobar un modelo de gestión y escuchar a los pueblos para poder fijar incluso en el calendario una romería", resume Larraya, quien también ve clara la proyección turística. "San Martín de Guerguitiáin, la ermita de Izaga, o el robledal de Lizarraga, son tres maravillas del valle para disfrutar a 20 kilómetros de Pamplona. Sería bueno poder arrancar en la primavera, y conseguir un trenecito para poder visitarlas con comodidad", lanza como idea.

También el historiador Fernando Hualde dibuja muchas posibilidades para Guerguitiáin, si bien diferencia las dos cuestiones con claridad: la imperiosa restauración y su posterior uso. "Lo ideal es que el Arzobispado se ponga de acuerdo con el Ayuntamiento porque lo más justo sería rentabilizar este gasto dándole uso como dotación cultural", manifiesta.

"Restaurar un edificio de esa categoría y tenerlo cerrado no tiene sentido", apunta Ander Ortega, de la asociación Amigos del Románico. Para él, la promesa del Arzobispado de entregar las llaves al Ayuntamiento es imprescindible que se cumpla para que se pueda visitar, darle utilidad y para que el valle la pueda aprovechar como origen de la Ruta de Petrus y del resto de su patrimonio románico.

Todo apunta a que el próximo jueves el Ayuntamiento de Izagaondoa volverá a casa con el contrato firmado de la entrega oficial y las llaves del templo, que abren a su vez una nueva etapa en la vida cultural del valle.

Las señales colocadas a finales del pasado año en los cruces a pie de carretera llevan a Guerguitiáin, uno de los despoblados de los doce lugares que componen el valle de Izagaondoa, donde se alza, gracias al tesón de muchas personas, la iglesia románica de San Martín. Se trata de una más de las muchas propiedades de la Iglesia, rehabilitada, en este caso en el año 2012, por la Institución Príncipe de Viana con 300.000 euros de dinero público, y que pronto abrirá sus puertas al público. "Me siento ilusionada y orgullosa de saber que podemos seguir adelante y mostrar Izagaondoa, un misterio bello y desconocido", finaliza la alcaldesa.