tudela - Cortes, Tudela y Buñuel serían, por este orden, las localidades riberas más afectadas en una eventual riada según los parámetros y las cifras que maneja la Confederación Hidrográfica del Ebro en una supuesta inundación producida por el Ebro o sus afluentes en una avenida de las que se producen, aproximadamente, cada 10 años. Este tipo de inundaciones, que son las más habituales y menos dañinas, causaría problemas y podría obligar a desalojar a más de 3.600 vecinos en toda la Ribera, bien sea por un crecimiento del Ebro, del Queiles o del Huecha dado que la CHE no ha estudiado los daños que podría ocasionar el río Alhama (que baña Fitero, Cintruénigo y Corella).

El mapa elaborado por la CHE analiza el terreno y las localidades que se verían afectadas por las mayores avenidas posibles (que tienen lugar cada 500 años), otras medias (cada 100 años) y las más habituales (cada 10 años). En todos los casos, la localidad de Cortes sería, sin duda, la más afectada de toda la Ribera y la que menor protección tiene contra las riadas no tanto del Ebro, dado que el cauce se encuentra a varios kilómetros del núcleo urbano, como del río Huecha. Para la elaboración de estos mapas la Confederación empleó en 2013 los datos de todas las inundaciones que se han producido y diversas fórmulas matemáticas que les sirven para conocer los riesgos de zonas inundables y los daños que se podrían causar.

pérdidas Bajo estos criterios, el Huecha podría ocasionar en Cortes en una inundación ordinaria afecciones a más del 30% de los 3.281 habitantes que tiene esta localidad. Según sus cifras, 1.020 vecinos habrían de ser trasladados y verían afectadas sus propiedades, uno de cada tres cortesinos, lo que demuestra la vulnerabilidad de este municipio en las avenidas ordinarias. Además, la CHE contabiliza 8 hipotéticos heridos en caso de producirse esta riada. La última gran inundación que sufrió Cortes, en octubre de 2004, supuso graves pérdidas para muchas familias y 15 edificios debieron ser derruidos. A tenor de estas cifras, de producirse una nueva riada la situación sería muy parecida.

en tudela Después de Cortes, la localidad más afectada por una inundación sería Tudela. Además, se da la circunstancia de que la capital ribera se encuentra en el cruce de tres ríos, el Mediavilla, el Queiles y el Ebro. En las crónicas históricas hay datos de graves daños ocasionados por los tres, dado que sobre su cauce ha crecido buena parte de la ciudad. Pero la entidad del Queiles y el Ebro hace que en el estudio sean los únicos estimados. Los cálculos señalan que una riada ordinaria del Queiles puede provocar en Tudela (35.358 habitantes) dos heridos y afecciones a 146 vecinos, una cantidad que, con los años, podría ser mayor dado que el crecimiento de la ciudad está siguiendo el cauce del río. El agua del Queiles, según la CHE anegaría una superficie de 169 hectáreas en el término municipal de Tudela, entre Murchante y el conocido como puente Mancho, un tramo de 8,3 kilómetros lineales.

víctimas “orientativas” Si se analizara el Ebro, las cantidades serían ostensiblemente mayores. El río anegaría todo Traslapuente, La Mejana, el paseo del Prado y los campos que se encuentran entre el barrio de La Azucarera y el río Ebro. Según los análisis de la CHE esto supondría una afección a 565 vecinos y los datos hablan de 21 “heridos orientativos” y dos víctimas mortales “orientativas”.

En este caso, el agua anegaría una superficie de 2.323 hectáreas entre Castejón y Cabanillas, a lo largo de casi 33 kilómetros lineales. Si la estimación se realizara con el tipo de avenida que se produce cada 100 años todo el corredor del Queiles desde el puente Manco hasta el paseo del Prado se vería inundado, los habitantes afectados sobrepasarían los 1.700, los heridos serían más de 80 y las “víctimas orientativas” 3.

La última de las localidades que se vería más afectada sería Buñuel. Lindante con el cauce del Ebro, una crecida del río Ebro ordinaria causaría afecciones a buena parte de las calles más cercanas al río y supondría las afecciones a 492 vecinos, 18 heridos “orientativos” y dos víctimas mortales “orientativas”. Todos estos cálculos estimativos buscan prevenir las desgracias y las pérdidas que generarían estas riadas.