Dimisión con homenaje al alcalde de Lekunberri
Aierdi, que gestionará Nasuvinsa, se despide tras 31 años al frente del Ayuntamiento
lekunberri - Después de 31 años al frente de Lekunberri y otros cinco de concejal, José Mari Aierdi se despidió ayer como alcalde de esta localidad, el único que ha tenido como ayuntamiento independiente desde su segregación de Larraun en 1995. Así, será difícil separar a Aierdi de Lekunberri, persona clave en su desarrollo. “Gracias a tu constancia y a las horas dedicadas, hemos llegado a lo que hoy es Lekunberri, un pueblo que cuenta con un nivel de infraestructuras y servicios casi inimaginables para un municipio de nuestra dimensión”, señaló la vecina Vega Botello en el pequeño homenaje en el que se convirtió el pleno extraordinario en el que Aierdi presentó su dimisión y renuncia al acta de concejal.
Este reconocimiento surgió de personas que han trabajado durante estos años en el grupo Lekunberriko Taldea, muchas de las cuales se acercaron ayer hasta el salón de plenos junto a empleados municipales. Asimismo, se recordó el paso de Aierdi por Cederna-Garalur, la Federación Navarra de Municipios y Concejos, el Parlamento de Navarra y otros cargos fuera del Ayuntamiento. “Han servido para llenar tu mochila de experiencia y con ella a tu espalda, poder ir cargado a una nueva travesía que sabemos afrontarás con la ilusión de un montañero que sube por primera vez el Pirineo”.
Y es que Aierdi comienza mañana una nueva etapa como gerente de Nasuvinsa, la empresa pública que gestiona el suelo industrial y vivienda de Navarra, es decir, el desarrollo territorial y urbanístico de la Comunidad Foral. “Es un reto personal y profesional muy atractivo”, apuntó, al tiempo que confesó que no había sido una decisión fácil.
En su despedida quiso agradecer “el esfuerzo compartido de las personas que han conformado Lekunberriko Taldea. Habremos tenido nuestros aciertos y equivocaciones pero lo más importante ha sido el esfuerzo y la colaboración desinteresada de muchas personas”. De igual modo, quiso poner en labor el trabajo de los empleados municipales. Al respecto, recordó que cuando entraron no había ninguno.
Si bien desde EH Bildu valoraron el trabajo realizado por Aierdi, señalaron que “en algunos temas estamos de acuerdo y en otros no”, y consideraron el cambio de alcaldía como “positivo por la renovación”, al tiempo que mostraron una “postura constructiva”.
Ignacio Ansorena, edil cuando Aierdi se inició en la vida municipal en 1979, le entregó un makila, “símbolo del apoyo que te hemos dado siempre”, señaló Botello antes de finalizar el homenaje con un emotivo Agur Jaunak, con todo los presentes en pie excepto los tres ediles de EH Bildu.
RELEVO GENERACIONAL
A Aierdi le sucede en el cargo Mikel Mikeo, segundo en la lista, un joven de 26 años licenciado en Filología Vasca y que en la actualidad cursa Magisterio, estudios que compaginará con la Alcaldía. “Al principio ya partíamos de la idea de que asumiera la cabeza del grupo a lo largo de esta legislatura o la siguiente”, señaló Aierdi, quién destacó que Mikeo es un joven preparado y con ganas de trabajar. Asimismo, abundó en que en el grupo hay otras personas con mucha experiencia.
Mikeo, que tiene la misma edad que Aierdi cuando llegó a la Alcaldía, confesó que “es una gran responsabilidad, y más en sustitución de José Mari”. Se prevé que su investidura se produzca dentro de dos semanas, una vez lleguen las credenciales de Patxi Centeno, el sexto concejal de Lekunberriko Taldea.