PAMPLONA. En diciembre se licitará y colocará de forma experimental el sistema de cámaras en el Casco Viejo para controlar los accesos de vehículos autorizados. Habrá doce puntos de control en calle Mayor, Nueva, San Antón, paseo de Sarasate a Navas de Tolosa y desde San Ignacio, Espoz y Mina, Estafeta, frontón Labrit, San Agustín, Portal de Francia, Santo Domingo y lateral del departamento de Educación. El presupuesto es de 176.331,33 euros y se cargará a la partida de “nuevas instalaciones” dentro del contrato de instalaciones semafóricas.
Las cámaras servirán para registrar datos, el número de vehículos que acceden, por qué sitios y cuánto tiempo permanecen en el lugar, información que será utilizada para posteriores iniciativas. Un “periodo de transición”, como lo calificó Romeo, mientras se desarrolla una normativa por la cual este sistema servirá para restringir el tráfico en el Casco Viejo a vehículos autorizados y que contemplará “consecuencias” que “podría ser que te llegue un aviso a casa y en un segundo momento sería una sanción”.
En una segunda fase, prevista para junio de 2017, se iniciarán las obras menores que son precisas para las modificaciones en los flujos de tráfico en Casco Viejo y Ensanches, ámbitos de la actuación para que se implanten de manera definitiva antes de San Fermín.
carriles bici En cuanto al carril bici, las medidas que se van a llevar a cabo crearán mejores ejes de comunicación. El carril bici previsto desde el parque de Trinitarios y el paseo de Kosterapea hasta San Lorenzo se unirá con el paseo de Sarasate a través del borde este del Casco Viejo para continuar por el tramo permeable frente al Parlamento hasta la plaza de la Paz.
Precisamente de ese tramo permeable del inicio de Navas de Tolosa, junto a la rotonda que distribuye el tráfico hacia Rochapea o hacia el Primer Ensanche, San Juan e Iturrama, partirá un nuevo vial de carril bici que conectará con el final de la calle Bosquecillo peatonalizada y con el eje ciclable que desde San Lorenzo se dirige a Hospitales o Barañáin.
La peatonalización de la calle General Chinchilla en el tramo donde está ubicada la sede de la Cámara de Comercio generará una nueva ruta ciclable que, siguiendo por la trasera de Baluarte, conectará con la Ciudadela.
Se pondrían en marcha entonces aspectos como el régimen de aparcamiento exclusivo para vecinos residentes en la zona del I Ensanche y el cuadrante de Conde Oliveto y Sarasate, la peatonalización de la calle Bosquecillo eliminando las plazas de aparcamiento o los nuevos recorridos y paradas de las líneas de transporte urbano comarcal.
Esas obras consisten en cambios en la señalización horizontal y vertical, nuevo pintado de las plazas de aparcamiento para modificar su color de azul a verde, tapar parquímetros, eliminar aparcamientos de motos y coches en las zonas afectadas, la colocación de mobiliario como cierre de calles que se van a peatonalizar para evitar la circulación o la eliminación de isletas. El presupuesto estimado de estas obras asciende a unos 500.000 euros.