lodosa - La localidad ribera dio ayer un gran salto al pasado y recuperó la historia y tradición navarra gracias a la celebración de la coronación del Rey de la Faba, una festividad medieval que organiza la sociedad Muthiko Alaiak desde hace más de medio siglo y que, a pesar del intenso frío, volvió a ser un éxito de participación.
Todas las miradas y flashes de las cámaras se centraron ayer en David Rotari, un joven lodosano de 11 años, alumno del colegio La Milagrosa, que fue quien encontró el haba en el roscón y que, por lo tanto, se convirtió en el flamante Rey de la Faba.
Sin nervios, y muy contento, tal y como él mismo reconocía, Rotari protagonizó este “documento histórico vivo en el que se reproduce con gran fidelidad el acto de coronación de los Reyes de Navarra”, tal y como explicaban desde el Muthiko.
A las 17.30 horas la llovizna dio una tregua y, al son de las gaitas, los trombones y las trompetas, una enorme comitiva formada por cerca de 200 personas, desfiló desde la casa de cultura hasta la iglesia de San Miguel, escenario que, abarrotado hasta la bandera, acogió esta coronación.
El rey de armas, acompañado de los heraldos y antorcheros abrió esta marcha en la que no faltaron el Príncipe de Viana y Doña Blanca de Navarra que escoltaron durante todo el recorrido al futuro Rey de la Faba.
Tras un breve paseo por las calles del casco antiguo lodosano, la comitiva llegó a la parroquia donde el Rey de Navarra, Javier Sádaba, leyó un breve manifiesto.
La coronación en la parroquia, que contó con música en directo, se alargó cerca de una hora, tiempo en el que el Obispo exigió al futuro rey que jurara y defendiera los Fueros y las libertades de su pueblo y en el que el joven lodosano se cambió de atuendo hasta en dos ocasiones.
Rotari, tal y como marca la tradición y está reflejado en los documentos históricos, recibió, muy metido en su papel, la espada y el cetro y se colocó la corona en la cabeza él mismo.
Por último, el momento más importante de la ceremonia llegó cuando el Rey de la Faba fue alzado sobre el pavés por los nobles e infanzones al mismo tiempo que sonaba el himno de las Cortes de Navarra. El acto lo cerró un aurresku que interpretaron en honor del ya proclamado rey, que aprovechó la ocasión para lanzar monedas entre los allí presentes.
día intenso La jornada medieval de ayer llenó las calles de Lodosa de música y jolgorio ya que por la mañana no faltaron ni las danzas a cargo de la peña pamplonesa ni las luchas medievales que tuvieron lugar en las principales plazas del municipio.
Además, ya por la tarde, los dantzaris de Lodosa también ofrecieron bailes en el Paseo después de la coronación. Por último, todos los participantes, más de 150, disfrutaron de una cena con baile en el bar del club de jubilados de Lodosa.
más de 200 personas en la comitiva
Alta participación. El desfile que hubo ayer por la tarde en Lodosa contó con más de 200 personas, entre vecinos de Lodosa y miembros del Muthiko Alaiak. El rey de armas, interpretado por Fernando Hualde, abrió la comitiva en la que no faltaron los dantzaris, tanto los de la peña pamplonesa como los de la localidad ribera, y también hicieron el recorrido los representantes de la nobleza, los infanzones y los miembros del clero que tuvieron un papel muy destacado durante la coronación en el altar de la iglesia. El Príncipe de Viana y Doña Blanca de Navarra escoltaron al futuro rey de la Faba, precedidos de los pajes con los atributos reales; corona, cetro, espada y el alba con la que su majestad fue ungido después por el Obispo. Para cerrar este multitudinario desfile aparecieron los cortesanos, los guerreros y los bufones.