Proyecto para revitalizar el parque de la Paz de Villava, con zona de juegos en la naturaleza
El Ayuntamiento ha licitado la obra del espacio lúdico natural por 302.831 euros
villava - El parque de la Paz de Villava, conocido como el montículo, es fruto de un accidente. Cuando se levantaron las viviendas colindantes se acumuló escombro en la zona, que se mantiene bajo una pequeña capa de hierba y tierra. Por este motivo se encarece el proyecto (hay que retirar ese escombro) que ha licitado el Ayuntamiento de Villava por 302.831 euros, IVA excluido, con cargo al presupuesto de gastos de 2018. La partida incluye la obra y equipamiento (elementos naturales para la zona de juegos o iluminación), y el plazo para presentar ofertas finaliza el 4 de enero, con un plazo de ejecución de 100 días.
Tal y como recoge la documentación, el proyecto busca “favorecer la revitalización de este espacio mediante el rediseño de su topografía, accesibilidad, vegetación y equipamientos, explorando sus posibilidades tanto a nivel social como medioambiental”. El objetivo es “incrementar la diversidad y riqueza medioambiental del conjunto, incrementar la participación de usuarios, generar relaciones visuales y recorridos más complejos y amenos, resolver los requerimientos de accesibilidad y crear un nuevo espacio de juego infantil en relación con la naturaleza”.
La zona verde rodeada por las calles Karrobide, Agustín García, Kapanaburua y las Eras constituye un nodo de importancia en el entorno urbano de Villava que da respuesta a crecimientos urbanos densos de la zona norte del municipio, con escasa presencia de elementos naturales. Sin embargo, “de manera general, el conjunto del espacio se encuentra sustancialmente infrautilizado tanto a nivel social como medioambiental”, añade la documentación. Se plantea la necesidad crear espacios accesibles diseñados como espacio de juegos infantiles en naturaleza, cuya integración resulte armónica en el escenario del parque, destinados a dar respuesta a diversas edades de niños y niñas.
“Queremos apostar por otro modelo de parque, también con una visión pedagógica” comentó ayer el alcalde Mikel Oteiza. Se trata de “ordenar” la zona, respetando sus usos como parque verde (por ejemplo, el cine de verano), e incorporar esa área para que los menores jueguen en libertad, con materiales naturales y menos dirigidos, tanto en cuanto a las reglas de juego como a la motricidad y sensorialidad que proponen.