Síguenos en redes sociales:

Avenida de Bayona, 1967

Avenida de Bayona, 1967

En 1967 la avenida de Bayona era aún una de aquellas carreteras mal trazadas y peor urbanizadas de la periferia de Pamplona, que se abría paso entre casitas dotadas de huerta, piezas agrícolas ya casi en desuso y algunos chalets. En este caso, y aunque la calle había recibido su nombre oficial 5 años antes, en 1962, lo cierto es que el común de la ciudadanía la conocía como “carretera del Cementerio”, puesto que por ella transcurría el último y definitivo viaje que realizaban, tras fallecer, los pamploneses de tiempos de nuestras abuelas, camino de la célebre “huerta de Larequi” sita en Beritxitos.

La fotografía muestra, hacia la derecha, parte de aquel paisaje variopinto del extramuros iruindarra, mientras que a la izquierda puede verse la tapia trasera del viejo campo de Osasuna en San Juan, en sus últimos días de existencia. Al fondo han surgido ya, como si fueran setas, algunos de los primeros bloques del futuro barrio de Donibane.

Hoy en día la avenida constituye una de las calles más transitadas del moderno Pamplona, además de ser una de principales arterias del barrio de San Juan. Hace tiempo que desaparecieron las casitas, las huertas y hasta el viejo campo de Osasuna, y si en la foto de 1967 apenas veíamos una solitaria furgoneta DKW, hoy está saturada de vehículos a motor, que obligan al fotógrafo a esperar pacientemente para obtener la imagen.

Como se ha dicho, el Ayuntamiento de Iruñea tuvo a bien dedicar esta vía a la ciudad lapurtarra de Baiona, por acuerdo adoptado el 16 de agosto de 1962. Así se reconocía la histórica relación habida entre las dos ciudades, especialmente en la Edad Media, cuando tras la agresión castellana de 1200 se convirtió en salida natural del reino al mar. Desde allí, en agosto de 1364 y en el transcurso de la guerra de los Cien Años, partió hacia Normandía la flota navarra con la que Carlos II quería vengar la terrible derrota de Cocherel...