Aibar es un pueblo solidario y desde hace ocho años organiza un mercadillo en torno a la Navidad que “se ha convertido en una tradición anual con un impacto social significativo”, según expresan desde el colectivo de voluntarias que lo ha creado.

Desde 2012, han sido varias las causas a las que han destinado su recaudación: ADANO (Asociación de ayuda a niños con cáncer en Navarra), Asociación Española contra el cáncer, el Sáhara, entre otras. Este año los fondos irán a la Asociación Dunia Musso, organización navarra comprometida con la cooperación para el desarrollo en Guinea Bissau. “Esta organización lleva una década de trabajo por la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas en Guinea Bissau. Entre sus objetivos prioritarios, se encuentra la eliminación de prácticas como la mutilación genital femenina (MGF) y los matrimonios forzados, además de promover la educación como herramienta de cambio”, sostiene el colectivo de voluntarias aibaresas.

En este sentido, el dinero recaudado en esta edición del mercadillo se destinará al programa de Dunia Musso que impulsa la escolarización pública de niñas en Guinea-Bissau mediante un club semanal que acoge a 30 menores en riesgo de exclusión social. Este espacio ofrece apoyo académico, formación y actividades que fomentan una convivencia libre de violencia y marca la diferencia en la vida de estas niñas.

“Promocionamos la escuela y la construcción de un centro público para escolarizar a las niñas. Su escolarización les ayuda a la concienciación de y a la de sus familias para evitar la mutilación y su entrega a los matrimonios infantiles”, argumenta Fátima Djara, fundadora y presidenta de la asociación Dunia Musso, activa en Navarra desde 2014 y legalizada en el país africano en 2018.

“Buscamos aquí y allí ayudas para construir la escuela, mientras tanto, mercadillos como el de Aibar contribuyen a pagar esta primera fase de matriculación de las niñas”, añade Fátima, al tiempo que recalca la importancia que tiene la participación en él. “Cada compra y donación nos sirve para escolarizar a una niña y nos acerca a la construcción de la escuela”.

Ilu Santesteban forma parte del grupo de voluntarias aibaresas volcadas en la organización del mercadillo solidario desde el principio. Reconoce que el trabajo es arduo y destaca, de entrada, la entrega desinteresada de los comercios de la zona que lo respaldan con sus donaciones. “Es de agradecer su colaboración más en un año como este, de celebración del Oinez en la zona, de la DANA en Valencia... Al final, todos pedimos. Hemos montando cuatro cestas navideñas para sortear y contamos con las aportaciones particulares de ropa, juguetes, libros...”, dice.

Más lento

Este año, admite, que el ritmo va más lento. Desde su inauguración, el pasado día 3, “de momento, la afluencia está siendo menor que en mercadillos anteriores”. En este sentido, apunta la voluntaria, que la distancia de los proyectos influye en la concienciación. “Cuando son causas cercanas, la gente se implica y se compromete más fácil. Sin embargo, el destino elegido este año requiere de mayor sensibilización y concienciación. No podemos olvidar que ellos también lo necesitan”, recuerda. Por otra parte, la concienciación también se dirige al hecho de que sea un mercadillo de segunda nos cuesta en esta sociedad de consumo”, opina.

El proyecto elegido en este 2024 lo propuso una voluntaria y fue aceptado. También el Ayuntamiento respondió con la partida destinada a las ayudas sociales.

“El mercadillo es mucho más que un evento local. Es una oportunidad para construir un puente solidario e invitamos a toda la comunidad a contribuir con esta causa, reafirmando el compromiso de Aibar-Oibarcon la justicia social y la igualdad de oportunidades”, sostienen.

Sábados y domingos

El mercadillo está instalado en el edificio de energías renovables (junto a la iglesia de San Pedro). Los días y horas de apertura restantes son: los sábados 14, 21, 28 y 4, de 17 a 20 horas. y los domingos15, 22 y 29, de 12.00 a 14.horas.