La Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra presentó el pasado lunes el Sistema de Alertas Tempranas (SAT), una herramienta diseñada por el Gobierno foral, que integra, por primera vez, en una única plataforma datos hidrológicos –procedentes de 170 pluviómetros y 81 estaciones de aforo–permitiendo prever crecidas con mayor antelación y mejorar la coordinación entre administraciones locales, Protección Civil, Policía Municipal y vecinos, entre otros.
La puesta en marcha de este sistema llega en un momento en el que las lluvias torrenciales, las DANA o los episodios de lluvias “explosivas” son cada vez más habituales. Villava-Atarrabia, Falces y Baztan son algunos de los municipios que mejor conocen esta realidad y, por tanto, valoran la herramienta como una oportunidad para reforzar su capacidad de reacción, basada hasta ahora en sistemas propios –en total, 50 municipios de Navarra cuentan con su propio plan– creados tras vivir inundaciones que marcaron un antes y un después.
En Villava-Atarrabia, las imágenes de diciembre de 2021 siguen muy presentes. El Arga, como recuerda el alcalde de la localidad Mikel Oteiza entró con fuerza en zonas como Martiket, Ulzama o Donapea. “Hubo garajes anegados, vehículos arrastrados y desalojos rápidos”, rememora el primer edil.
“Villava tiene unos valores establecidos en base a la experiencia acumulada”, explica Oteiza. Así, como continúa el alcalde, “en función de esos valores definimos prealerta, alerta y las actuaciones que conlleva cada fase”.
La activación del plan implica movilizar un equipo de intervención con Policía Municipal, Servicio de Obras y personal de guardia. “Retiramos vehículos, protegemos zonas sensibles, tomamos precauciones con viviendas y comercios…”, resume Oteiza.
Ese sistema funcionó en 2021, pero el margen de maniobra resultó “escaso”. Por eso, el alcalde celebra la llegada del nuevo sistema del Gobierno navarro. “Más datos, más comunicación y más fluidez siempre nos ayudan a hacer una mejor prevención. En un momento de emergencia, necesitamos información y cruce de datos”, relata el villavés.
“En un momento de emergencia, necesitamos información y cruce de datos”
Además del protocolo municipal, Villava-Atarrabia utiliza NOE, una aplicación desarrollada en Navarra, que permite coordinar alertas internas, activar equipos y registrar actuaciones. “Avisamos directamente a los vecinos registrados; luego el aviso se viraliza por WhatsApp y llega prácticamente a todo el vecindario” señala el alcalde.
La combinación de este sistema municipal con la nueva plataforma autonómica permitirá a Villava ganar minutos –o incluso horas– en futuras avenidas, un factor clave cuando el agua avanza con rapidez.
En Falces, convivir con el Arga forma parte de la vida cotidiana. “Vivimos al lado del río. No nos da miedo, pero siempre lo respetamos”, afirma la alcaldesa Gloria Olcoz, que, todavía, tiene presente la mayor riada de Falces en diciembre de 2021. Por eso, desde hace años, este municipio, también, cuenta con un protocolo propio y con NOE, complementada con la aplicación ciudadana Riada.
Este plan de actuación, como relata Olcoz, se activa automáticamente al recibir la alerta del 112. Y a partir de ahí, todo se pone en marcha. “Cada uno tiene un papel asignado. Hay que cerrar compuertas hidráulicas, poner en marcha bombas de achique, preparar tractores, vigilar caminos, avisar a los vecinos que podrían estar en riesgo…”, detalla Olcoz.
El nuevo sistema autonómico permitirá integrar todos los datos hidrológicos de Navarra, anticipar avenidas y coordinar mejor las decisiones con Protección Civil. Para Falces, que todos los años registra dos o tres avenidas importantes, disponer de esa información será “una ventaja decisiva. Todo lo que ayuda a prevenir sabiendo lo que viene con tiempo es positivo. Cuanto mejor esté diagnosticada la riada mejor”, reflexiona la alcaldesa.
"Todo lo que ayuda a prevenir sabiendo lo que viene con tiempo es positivo. Cuanto mejor esté diagnosticada la riada mejor"
En el Baztan, la referencia no es 2021, sino 2014, cuando una tormenta violenta provocó una riada “imposible de contener” asegura el alcalde del Valle del Baztan Fernando Anbustegi. Tras aquel episodio, el Ayuntamiento creó Lamia, una herramienta digital que controla dos pluviómetros en Gorramendi e Iñarbegi y dos medidores de caudal en Oharriz y Erratzu.
“Lamia tiene indicadores y niveles de preemergencia, emergencia; nivel uno y dos. Según sube el riesgo, avisamos a la ciudadanía, pedimos retirar coches y cerramos calles”, aclara Anbustegi.
En cuanto al SAT, el baztanés destaca su valor como herramienta de coordinación territorial. “Que el Gobierno aglutine datos y coordine municipios ayuda. Nosotros con nuestro plan ya tenemos suficiente, pero todo lo que mejore la información es bienvenido”, reconoce. “Es mejor siempre tener información que no tenerla”, continúa el alcalde.
“Que el Gobierno aglutine datos y coordine municipios ayuda. Todo lo que mejore la información es bienvenido”
Villava, Falces y Baztan, con experiencias distintas pero un aprendizaje común, miran ahora hacia una herramienta que promete reforzar su capacidad de reacción. Centralizar toda la información hidrológica en tiempo real, emitir avisos automáticos a ayuntamientos y ciudadanía o activar medidas preventivas con antelación suficiente son algunas de las medidas que aportará el nuevo sistema.
Pero, sobre todo, permitirá ganar tiempo. Tiempo para cerrar calles, retirar vehículos, proteger garajes o avisar a vecinos. Tiempo para evitar daños como los de 2021 o para que episodios como el de 2014 no vuelvan a pillar desprevenido a un valle entero.