Cantan y emocionan con su voz y su música siempre dispuesta para vestir actos memorialistas, festivos y populares. En las calles de Aoiz, en el monolito por los fusilados en el 36, o en la Tejería de Monreal. Son Xabier Dendarieta Sarriés (de Aoiz, 30 años, ingeniero informático), Oihane Jaso Ripodas (29 años agoizka, Tecnóloga de Alimentos) y Josu Magallón Rodríguez (31 años, administrativo, de Berriozar), tres jóvenes unidos por la amistad y por la música que interpretan generosamente diferentes temas en convocatorias sociales y festivas. Siempre abiertos a la participación en diversidad de programas y a diversos estilos, reivindicativos y festivos.

“Tenemos mucho en común, tanto dentro como fuera del ámbito artístico. Creo que somos personas curiosas y que nos animamos a casi cualquier reto que nos propongan” dice Xabier. Oihane pone por delante la amistad, “que facilita mucho las cosas a la hora de hacer el trabajo”, y Josu recalca también que “somos sobre todo amigos a los que nos une y nos gusta la música”.

Unión e inquietudes vienen de lejos: Xabier y Josu se conocieron en primero de bachiller. “Ya por aquel tiempo, cada uno teníamos nuestro grupillo de música. Hicimos migas muy rápido y desde entonces, siempre hemos tenido contacto. Y eso que han pasado años… ¡jajaja!”. Xabier y Oihane tienen además, otro nexo: la procedencia. “Somos del mismo pueblo y hemos compartido ámbito toda la vida, pero fue con la creación del grupo Simplex cuando entablamos más amistad y empezamos a hacer este proyecto juntos”, recuerda. Oihane conoció después a Josu. “Cuando Xabier y Josu iban a sacar su primer disco con otro grupo me pidieron que les hiciera los coros en una canción, y sintonizamos rápidamente”.

Este grupo surgió para una situación puntual. Y aunque a partir de entonces han compartido más actuaciones, no se han parado a pensar en el nombre del grupo. Sin nombre oficial, se les reconoce y relaciona con el anterior, Simplex (Simples es el apodo de las y los habitantes de Aoiz) y se juntan para tocar en momentos puntuales. “Muchas veces más como favor que otra cosa. Aunque, eso sí, siempre vamos con ganas porque nos gusta participar y colaborar”, recalcan.

Xabier cuenta cómo, “de vez en cuando, gente conocida nos dice que necesita música para algún evento que está organizando y, si nos cuadra a todo el mundo, nos ponemos a pensar una lista de canciones y a ensayar. Suelen ser recurrentes: el homenaje a los fusilados de la Tejería de Monreal y el de los fusilados de Aoiz, aunque de vez en cuando surge algún concierto más fiestero”, sonríe.

Estilos

Confiesan Xabier y Josu que vienen de estilos musicales distintos, del ambiente más punk-rock, pero que se consideran versátiles. Apuntan que les encanta ir explorando música y cambiar de repertorio continuamente. No se cierran. Sin embargo, Oihane cuenta que tiene una base más pop-rock, si bien aprende otros estilos. “Está muy bien hacer versiones combinandas”. En conjunto, su abanico es amplio, “desde Abba hasta Berri Txarrak”, detalla Josu.

Por ahora, no se plantean componer. “Nos juntamos poco y suele ser siempre de cara a un evento. Para componer creo que hace falta tener un formato más estable. En su día Josu y yo sí que compusimos con el otro grupo, Inkera, con el que llegamos a publicar un par de discos, pero con este proyecto, no. Y es una pena. Somos amigos y nos juntamos para interpretar”, resume Xabier.

La música es para él algo que ha estado ahí desde que tiene memoria. “Siempre me ha fascinado e interesado, con la música disfruto mucho”.

Por su parte, Oihane dice que ha crecido en un hogar de ambiente musical y rico en géneros. Ahora recibe clases de técnica vocal. “Me está abriendo un mundo nuevo, muchísimos estilos y diferentes maneras de cantar”, reconoce.

Para Josu la música es “ese lugar donde se siente seguro, como en casa. Me fascinaba desde pequeño, a pesar de que en la ESO la suspendía, quizás debido a que estaba anticuada la forma de dar clase y a que forzaban las exposiciones a las personas tímidas. Desde entonces, he estado en diferentes proyectos musicales”.

No se plantean vivir de la música, más bien la ven como un hobby con el que seguir disfrutando: “Hace falta un proyecto muy sólido y muchos recursos”, reconocen. Y sobre todo, valoran la tranquilidad y la libertad que les da su formato.