Se cumplen ocho años desde que miles de pensionistas salieron a la calle en protesta por la subida del 0,25% en las pensiones tras los recortes de las reformas de 2011 y 2013 y la congelación de las pensiones. Desde entonces, pensionistas de Sakana se concentran todos los lunes al mediodía en Altsasu, con lluvia, nieve o sol, alternando cada semana entre delante del Ayuntamiento y la plaza Zumalakarregi. No fallan ninguno, salvo en vacaciones, con una media de 20 personas.
Dado el aniversario, este lunes era día de hacer balance y de reafirmarse en la lucha, tanto en desarrollar la capacidad reivindicativa y de movilización de las personas pensionistas como en otras luchas populares. La denuncia del genocidio en Palestina, un Salario Mínimo Interprofesional o una sanidad digna son algunas.
Así, mostraron su compromiso de seguir en la pelea los lunes en defensa del complemento hasta el salario mínimo, además de la no penalización con 40 años cotizados, acabar con la brecha de género, la revalorización de las pensiones con el IPC real y garantizar mediante cotizaciones de salarios dignos la financiación del sistema. Asimismo, seguirán movilizándose en defensa del sistema público de salud y servicios socio-sanitarios públicos y universales.
Balance positivo de ocho años de lucha
Aquellas movilizaciones que llenaron las calles consiguieron derogar el IRP, el 0,25, y que no entrara en vigor el Factor de Sostenibilidad. Si bien realizaron un balance positivo de estos ocho años, señalaron que “el sistema público de pensiones está en peligro porque los buitres lo quieren privatizar. Por eso, la lucha del Movimiento Pensionista de Euskal Herria debe continuar compartiendo objetivos y movilizaciones con las personas trabajadoras en activo”.
De igual modo, defendieron un sistema público y de calidad de pensiones, servicios asistenciales y cuidados, al tiempo que exigieron condiciones laborales dignas reguladas por un Convenio Sectorial en Navarra para las personas que trabajan en los centros residenciales.
En relación a la subida en Navarra del complemento de la pensión mínima de 1.035 a 1.100 euros por 14 mensualidades y el incremento de la exención de las tablas de retención del IRPF de 14.500 a 17.000 euros, indicaron que era “positiva pero insuficiente”.
Según sus datos, el 37,8% de las personas pensionistas en Navarra, 51.103, tienen pensiones inferiores al SMI. En el caso de la CAV este porcentaje baja al 31,9%. En ambos casos, en torno al 66% son mujeres. “La pensión de jubilación y viudedad individual con la subida para 2026 alcanza los 936 euros en 14 pagas y las no contributivas 621 euros. 220.00 pensionistas tienen dificultades crecientes para acceder a unas condiciones de vida dignas”, destacan. También ponen el foco en que el IPC actual no refleja el incremento del coste de la vida para muchas personas pensionistas