Este domingo 8 de febrero se ha celebrado la trigésima marcha a Yerga, organizada por el Ayuntamiento de Corella.

Únicamente la pandemia fue capaz de interrumpir la trayectoria ascendente de una cita ineludible para los amantes de las marchas de montaña, que cada año que pasa crece en participación.

En esta ocasión, fueron casi 250 las personas que, andando la mayoría y corriendo unos pocos, completaron la marcha en cualquiera de sus dos versiones: una más asequible de 21 kilómetros y otra más exigente con 31 kilómetros y un desnivel superior.

La mañana deparó a los caminantes todo tipo de circunstancias meteorológicas, desde algunas gotas que apenas fueron testimoniales, hasta momentos soleados, y por supuesto el habitual cierzo, que por suerte tardó en hacer presencia y por fortuna a esas horas la dirección del viento era favorable al sentido de la marcha.

Varios asuntos merecen la pena ser destacados de la jornada. El primero, que al igual que en años anteriores la marcha se consolida como una actividad para disfrutar en grupo; familias y cuadrillas de amigas y amigos principalmente. Otro aspecto que cosecha unanimidad entre los participantes: los avituallamientos. En este punto, es obligado reconocer la labor de voluntarios, Servicio de Guarderío Rural y personal de la Brigada municipal, que repartieron caldo, chocolate, frutos secos, agua, fruta, bocadillos y vino entre todas y todos los participantes, en cuatro puntos estratégicamente repartidos durante todo el recorrido.

Participantes en la XXX marcha a Yerga. CEDIDA

También la Policía Municipal de Corella estuvo presente en el evento, escoltando a los caminantes por las calles de Corella y regulando el tráfico en el punto en el que la marcha atravesaba la carretera LR-289.

Recalcar que dos autocares también fueron movilizados para llevar de regreso a los caminantes a Corella, además de una ambulancia y un todoterreno con personal médico a bordo, que velaron por la salud de todos los participantes. Afortunadamente no hubo que hacer uso del servicio.

Después del balance claramente positivo del evento, desde el Ayuntamiento ya están trabajando para la edición del año que viene.