Como es tradición desde 1992, el Carnaval Rural de Olite-Erriberri arrancó su acto más emblemático con la lectura del pregón desde el balcón del Ayuntamiento. Un texto escrito de forma anónima y depositado previamente en el Bar Katixa que, un año más, volvió a repasar la actualidad en clave crítica y reivindicativa. Las encargadas de ponerle voz fueron las integrantes de Txibiri Dantza Taldea, ataviadas como Karátulas, el personaje que en esta representación se encarga de capturar a Satán. El pregón hizo referencia a los incendios y catástrofes naturales de los últimos meses, a la gestión política de la dana en Valencia y a distintos conflictos internacionales. “Medio mundo sigue en guerra, con conflictos y militares. Arrebatando a sus gentes paz, derechos y libertades”, se escuchó desde el balcón consistorial. El texto también aludió a Palestina y Ucrania, así como a la situación en Venezuela y a líderes internacionales y propietarios de redes sociales. No faltaron las menciones directas y el tono crítico, en una línea que mantiene la esencia de este carnaval.
Tras la lectura, los primeros compases de la karrikadantza animaron a los vecinos y vecinas disfrazados a tomar la plaza. Las Karátulas formaron un corro con Satán en el centro para bailar a su alrededor y mantearlo por los aires. “Satan retrata a una persona mala que va haciendo trastadas por el pueblo. Las Karátulas nos encargamos de atraparlo y mantearlo como representación de darle su merecido”, han explicado en otras ocasiones desde el grupo de danzas, responsable de recuperar esta tradición en la localidad tras décadas sin celebrarse.
Una vez Satán hubo sido manteado, la ronda continuó por las calles del municipio, en una jornada que volvió a confirmar que el pregón anónimo y su contenido crítico siguen siendo la seña de identidad del Carnaval Rural de Olite-Erriberri.
Algo muy de Erriberri
La concejala Irene Mayo explicó que la celebración estuvo pendiente del tiempo durante toda la jornada. “Con todo lo que ha llovido estas semanas, estábamos con miedo por los ríos. Nos han avisado que el Cidacos a la mañana estaba un poco mal, pero al final el tiempo ha respetado y el carnaval ha podido salir a la plaza”, señaló. Sobre el pregón, destacó su carácter reivindicativo. “Tiene que ser muy reivindicativo, pega a todos los palos. El año pasado hubo gente a la que no le gustó, pero ahí está la libertad de expresión. El pregón es algo identificativo del carnaval rural de Olite, la voz para el pueblo”, afirmó.