De la mano del club Zertzena Herri Kirolak esta primavera ha echado a andar el Campeonato Rural Kutxa de aizkora, una competición que nace al margen del calendario oficial para impulsar este deporte entre las mujeres y la juventud. En total participan 13 parejas: 9 en la categoría Izar berriak, de 16 a 23 años, y cuatro en la femenina. Arrancó el 6 de abril en Agurain y continuó en Doneztebe y Etxarri Aranatz, completando tres eliminatorias previas. La primera semifinal se disputará este sábado en Altsasu, a las 18.00 horas en la explanada de Iortia, dentro del programa de las fiestas del casco viejo.
En la categoría de Izar Berriak competirán Oier Mitxelena-Jakes Izeta V, Aritz Oiarbide-Eñaut Oiarbide y Unai Etxeberria Osinalde-Unai Romairone. Entre las chicas el desafío será entre Irati Astondoa-Ainize Pérez y Maika Ariztegi-Uxue Ansorregi. También habrá exhibición de la harrijasotzaile Izadi Agirre. El trabajo será el mismo que en las eliminatorias: corte vertical y corte por golpes para terminar con 3 kanaerdikos y 3 troncos de 60 pulgadas.
De esta cita saldrán dos parejas que obtendrán el billete para la final de Astigarraga, que se celebrará el domingo 31. Las otras dos parejas saldrán de la semifinal de Urnieta, prevista para el domingo 17. Se medirán Mikel Santesteban-Igoin Pikabea, Jon Erdozia-Ioan Goikoetxea, Jon Zaldua-Joanes Izagirre Ipiña. Por el camino han quedado eliminadas tres parejas: Alzola-Izagirre, Senosiain-Iturralde y Haritz Goena-Eneko Esnaola II. En la categoría femenina estarán las cuatro parejas., que disputarán los dos puestos para la final. Por un lado se enfrentarán Malen Barrenetxea-Nerea Arruti e Irati Astondoa y Ainize Pérez, clasificadas en primer y cuarto puesto, y por otro Oihana Fernández de Barrena-Ekiñe López y Uxue Ansorregi-Maika Ariztegi, segundas y terceras respectivamente. Con la piedra estarán Beñat Telleria y Malen Morandeira.
Gabriel Saralegi y Xabier Barrenetxea, dos referentes detrás de Zertzena
El club se constituyó el año pasado impulsado por Gabriel Saralegi y Xabier Barrenetxea, dos personas referentes en la promoción de los herri kirolak. “Hay previstos cambios en la normativa y para competir en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava no habrá inscripción libre, se deberá hacer a través de clubes”, apunta Saralegi. Otro objetivo es cubrir el vacío que dejó Egur Sport tras la retirada de Luis Mari Bengoa, con la desaparición de competiciones de invierno como las Urrezko Aizkorak.
“Los chavales tienen ganas de competir. Hay 7-8 meses en los que no hay actividad y veíamos la necesidad de organizar un circuito que les motive a prepararse de cara al verano”, explica el leitzarra. Además, la acogida ha sido muy buena. “Estamos encantados, tanto porque que acude mucho público, como por el apoyo de patrocinadores y ayuntamientos, facilitando enormemente la labor”.
La fórmula elegida ha sido la de parejas. “Supone un plus de motivación. También da más juego y permite equilibrar niveles, animando a los aizkolaris jóvenes, que van con otros con más experiencia”, observa. También han introducido modalidades menos habituales como el corte vertical y por golpes. “Veíamos que el corte vertical no se estaba haciendo. Si se aprende de joven. es para siempre. Lo mismo ocurre con los golpes, que ayudan a perfeccionar la técnica”, apunta Saralegi, responsable de la escuela de hacha de Leitza. En este momento preparan a dos mujeres y seis hombres. “La aizkora tiene el hándicap de que tienen que entrenar todo el año, al igual que en otros deportes. Supone mucho gasto en madera y a la vez necesitan torneos para mantener la motivación”, observa.
El nombre del club hace referencia al corte en una de las dos caras del tronco, más tieso, frente a zaplana, con mayor inclinación para levantar la astilla; una metáfora del objetivo de Zertzena. Y es que quieren vitalidad en este deporte, quizás el ejemplo más emblemático de cómo las tareas cotidianas de supervivencia y economía en el caserío se transformaron en competición. Al respecto, señala que “la situación de la aizkora es preocupante porque exige mucho esfuerzo, tanto en capital humano como económico. La cantera hay que cuidarla y en ello estamos”.
Aunque las caras visibles son Saralegi y Barrenetxea, cuenta con un amplio equipo formado por aficionados a los herri kirolak y familiares de los jóvenes. Asimismo, organizan festivales a lo largo de toda la geografía, incluyendo a todas las estrellas, tanto en aizkora como en harrijasotze