Cuando toca escribir una crónica en la que la noticia es la falta de noticias, hay que agarrarse, como un clavo ardiendo, a cualquier mínimo dato, cifra, curiosidad o cambio que se produce después de pasar cuatro horas frente a la fachada de una vivienda, sin otra misión que esperar a tener la que, probablemente, sea la imagen del día.

El registro esta mañana de la casa de Santos Cerdán en Milagro se enmarca en la investigación del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, al exvicepresidente de la Junta de Andalucía Gaspar Zarrías y a la gerente del PSOE Ana María Fuentes por presuntos pagos irregulares a la exmilitante socialista Leire Díez por su presunta labor para desbaratar procedimientos judiciales.

Varios periodistas preparan sus crónicas televisivas. Fermín Pérez Nievas

El registro

Los ocho agentes de la UCO que permanecieron siete horas en la vivienda del que fuera mano derecha de Pedro Sánchez llegaron a la casa alrededor de las 8.00, según explicaron algunos vecinos que vieron “movimiento” muy temprano. Desde entonces, tres vehículos muy discretos estuvieron aparcados delante de la vivienda de Cerdán en el número 33, pero también delante de los garajes de sus vecinos que ya viven con total normalidad la presencia de dos decenas de periodistas y una docena de medios de comunicación día sí, día no. En este pueblo de menos de 4.000 habitantes, quienes pasan en coche se quedan mirando el espectáculo, pero quienes lo hacen andando, porque viven cerca, llegan con un ademán a medio camino entre la naturalidad de la habitual y la rapidez para no ser cazados por los micrófonos que ya les han exprimido desde el mes de noviembre, en que salió Santos Cerdán de la cárcel y volvió a su casa.

Paraíso de la cereza, Milagro precisamente acogió la última presencia pública de Santos Cerdán, en la celebración del Día de la Cereza el 8 de junio de 2025 sentado junto a Alzórriz, antes de que entrara en la cárcel en el mes de julio. Hace ahora un año de eso, ya que en dos semanas se vuelve a celebrar el Día de la Cereza. En solo un año la vida de Cerdán ha dado un giro de 180 grados. La acusación en el caso SEPI, que se suma a la del caso Koldo, y la presencia de los 8 UCO de la Guardia Civil durante 7 horas para sacar seis mochilas, dos maletas y dos cajas solo es la evidencia.

A la derecha, última imagen de un acto oficial de Cerdán, el 8 de junio de 2025, junto a Alzórriz. Fermín Pérez Nievas

Las tablas de salvación

Cuando se espera delante de una fachada durante horas para que pase algo, la llegada de una cartera en Milagro con una camiseta de Los Ramones, a las 12.02, la subida de una persiana, como pasó con la del salón a las 12.36, las conexiones en directo de los compañeros periodistas con las televisiones a partir de las 12.30 o los gritos de un vecino que intentaba salir en los directos al grito de “¡que todo es mentira! ¡que la tierra es plana!”, se convierten en pequeñas tablas de salvación a las que agarrarse para tratar de dibujar la crónica de la nada. Cuando esa nada se produce con 35 grados a la sombra, que unos vecinos te traigan unas botellas de agua y unas cerezas, además de una balsa, es una bendición.

Agentes se dirigen al coche con parte de lo incautado. Fermín Pérez Nievas

En estas situaciones el tiempo pasa minuto a minuto sin que avance. Los segundos son minutos, los minutos horas y las horas van cayendo sin que nada suceda. Y es en estas, cuando desde dentro de la vivienda de Santos Cerdán la UCO se da cuenta de que los periodistas están con la guardia más baja, después de 5 horas esperando, se deciden a salir y lo hacen a toda prisa, con seis mochilas, dos maletas y dos cajas para montarse los ocho agentes en tres coches. A las 15.06 terminó el registro y apenas 15 minutos después, a las 15.20, el milagrés Santos Cerdán salió de su garaje sin inmutarse ante la oleada de cámaras que siguieron su trayectoria hasta enfilar la Travesía de Bardenas Reales de Milagro. La crónica había terminado.