Buscando la sombra finalizaron el miércoles las fiestas de Uharte Arakil, cinco intensos días marcados por las altas temperaturas. “Tanto calor, todos los días, nunca”, aseguraban unos mayores en el auzate, el picoteo que ofrece el Ayuntamiento todos los días, al mediodía y al final de la tarde, momentos de encuentros de diferentes generaciones. El gran toldo de la plaza, que normalmente es para protegerse de la lluvia, era una sombrilla gigante que se agradecía. A su resguardo se despidieron los gigantes, aunque antes realizaron una kalejira.
Día grande, se bailó el zortziko de Uharte Arakil, una costumbre que se perdió a comienzos del pasado siglo y recuperada hace 38 años, después de un intento fallido entre medias. Desde entonces no ha faltado el 24 de junio, salvo el paréntesis de la pandemia. Ayer lo bailaron dantzaris de todas las edades, sobre todo txikis, garantía de futuro de esta tradición.
La festividad de San Juan también es el día en el que las personas mayores se reúnen en torno a la mesa. Ayer fue en el restaurante Motxale, que cedió su comedor climatizado para que los comensales pudieran disfrutar de la comida y evitar sustos por golpes de calor.
El ciclista Igor Arrieta lanzó el cohete el viernes
Las fiestas arrancaron el viernes de la mano de Igor Arrieta, ciclista que compite en la máxima categoría del ciclismo mundial con el equipo UAE Team Emirates, otro reconocimiento a este ciclista que lleva el nombre de Uharte Arakil muy alto y ha dado muchas alegrías a este pueblo, al igual que su padre, exciclista y director deportivo. “Es un cohete muy merecido, no solo por lo que hizo en el Giro, que refleja en parte su vida personal; una vida de esfuerzo, trabajo, adversidades y superación”, destacó el alcalde, Txomin Uharte. Y es que la victoria de Arrieta en la quinta etapa del Giro de Italia fue épica después de una caída en una escapada, un error de ruta a 2 kilómetros de la meta después de cambiar de bicicleta y una espectacular remontada. Además, estuvo muy cerca de repetir triunfo la 17ª etapa, finalizando en segunda posición. “Tanto Igor como José Luis han puesto en el mapa a Uharte Arakil con una imagen positiva”, incidió el alcalde.
En relación a las fiestas, señaló que el calor obligó a adaptar parte del programa. Fue el caso de los castillos hinchables, que fueron acuáticos en las piscinas, o el toro de fuego con una versión más refrescante en la que en vez de fuego echaba agua. Asimismo, destacó que ha sido unas fiestas muy participativas, tanto en la elaboración del programa como en la implicación de diferentes colectivos. El presupuesto ha rondado los 27.000 euros.