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La próxima Ley contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural busca blindar los derechos básicos para que vivir en los pueblos sea la mejor opción

La presidenta María Chivite presentó en Unzué el anteproyecto de una nueva norma que sostiene que "la cohesión territorial no es una opción, es un obligación"

La próxima Ley contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural busca blindar los derechos básicos para que vivir en los pueblos sea la mejor opciónGobierno de Navarra

La presidenta de NavarraMaría Chivite ha afirmado durante la presentación esta mañana en la localidad de Unzué del anteproyecto de Ley Foral contra la Despoblación y para el Desarrollo que “la cohesión territorial no es una opción, es una obligación” y recuerda que con esta nueva norma se cumple “un compromiso político de primer orden”. Con esta iniciativa se pretende convertir el reto demográfico en un eje transversal de todas las políticas públicas y establecer un marco normativo para garantizar la cohesión territorial.

El texto presentado contempla, entre otras medidas, la elaboración obligatoria de informes de impacto demográfico y territorial para todas las normas y planes públicos, la clasificación oficial de municipios en riesgo de despoblación, una estrategia específica de vivienda rural.

Autoridades y representates de las diversas administraciones y entes que han particpado en la elaboración del anteproyecto.

Además de incentivos al emprendimiento y al trabajo autónomo, el refuerzo de los servicios públicos esenciales, el transporte a demanda y actuaciones para asegurar el acceso a servicios básicos en el medio rural, según ha informado el Gobierno de Navarra. Durante la presentación, María Chivite, ha defendido que la nueva ley responde a la necesidad de afrontar un crecimiento demográfico desigual y ha recordado que la lucha contra la despoblación ha sido una prioridad desde el inicio de su mandato en 2019

Durante el acto, ha estado acompañada por el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite; el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi; el secretario general para el Reto Demográfico del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Francesc Boya; el director General de Administración Local y Despoblación, Jesús María Rodríguez; el director general de Desarrollo Rural, Rubén Goñi y el alcalde de Unzué, Iker Etxeberria.

En el marco de la Comisión Interdepartamental de Despoblación y la presencia de una veintena de directores generales de diversos departamentos del Gobierno de Navarra, la presidenta Chivite ha afirmado que “el hecho de que Navarra crece en población, pero no lo hace de manera equilibrada sostiene la necesidad de articular políticas públicas que favorezcan un desarrollo equilibrado, la cohesión territorial y social y articular un crecimiento justo social y territorialmente”.

Por su parte el consejero Óscar Chivite ha valorado la normativa y ha afirmado que “si de verdad creemos en el mundo rural, esta Ley es el instrumento que compromete las políticas públicas del Gobierno”. Ha calificado la Ley de “histórica y transversal porque blinda derechos básicos para que vivir en nuestros pueblos sea la mejor opción”. Ha recordado que fue en 2019 cuando el Gobierno de Navarra por primera vez puso el foco en la despoblación, y que desde entonces el Ejecutivo foral ha sido pionero “en la puesta en marcha del Plan del Pirineo, la zonificación de los pueblos en riesgo de despoblación o la aprobación de la Estrategia de Lucha contra la Despoblación, instrumento transversal de planificación pública que unifica todas las acciones de la Comunidad Foral para hacer frente al reto demográfico”.

“Si seguimos haciendo lo mismo, no íbamos a obtener resultados diferentes invertir la progresiva tendencia de concentración de la población y la actividad económica en las comarcas de Pamplona y Tudela”, ha señalado por su parte el consejero José María Aierdi, que ha recalcado que se necesitaba elaborar “una ley con vocación disruptiva, desde el principio de discriminación positiva en favor de un mundo rural vivo y activo, que aporte elementos novedosos y cambie las reglas del juego”. Ha subrayado, en este sentido, que la elaboración de una nueva Ley ha sido la principal prioridad de su Departamento desde el inicio de su debate en marzo de 2023 y que, “trabajando desde abajo, desde el propio territorio, la iniciativa ha surgido desde las inquietudes y demandas de entidades locales, grupos de acción local, organizaciones agrarias o el sector forestal, entre otros muchos agentes locales que, cada día, hacen del mundo rural un espacio de oportunidad”.

Jesús María Rodríguez, director general de Administración Local y Despoblación, y Rubén Goñi, director general de Desarrollo Rural.

Gobernar con lo rural en el centro

Los objetivos últimos de la Ley Foral contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural son obligar a las políticas públicas a mirar al territorio y crear las condiciones adecuadas para que vivir en un pueblo sea una opción de futuro, de modo que se da el paso de actuar para lo rural, a gobernar con lo rural en el centro.

Para lograr estos objetivos, el cuerpo normativo que recoge el anteproyecto de la Ley Foral incluye una serie de medidas que se concretan en acciones como: redacción de un informe de impacto demográfico y territorial; clasificación oficial de municipios en riesgo de despoblación; medidas de apoyo económico contra la despoblación y para el desarrollo rural; estrategia de vivienda rural; vivienda de protección oficial y colaborativa; apoyo al trabajo autónomo y al emprendimiento rural; proyectos de inversión de interés foral; fortalecimiento de las escuelas rurales; transporte público a demanda; Estatuto de las Mujeres Rurales; servicios ecosistémicos; formación profesional adaptada; relevo generacional; gobernanza multinivel y participación territorial.

Objeto, fines y garantías

La Ley Foral contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural tiene por objeto establecer el marco normativo integral para hacer frente a la despoblación, impulsar el desarrollo demográfico y garantizar la cohesión territorial de Navarra. Esta normativa se aplicará en todas las entidades públicas y privadas de la Comunidad Foral. Sus principios rectores se cimentan en la transversalidad, la perspectiva de género, la sostenibilidad y la participación ciudadana.

La normativa, además, recoge con notable amplitud los ejes estratégicos de la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC): gobernanza, servicios públicos, vivienda, movilidad, economía rural e igualdad de género, sentando las bases normativas que las entidades locales venían reclamando. De hecho, de las 74 medidas propuestas por la FNMC, más del 90 % encuentran reflejo en la Ley.

Ahora se abre un proceso de participación ciudadana, a través de la Plataforma de Participación Ciudadana del Gobierno de Navarra, para quienes deseen realizar aportaciones al texto normativo. Paralelamente el Ejecutivo mantendrá reuniones con las entidades locales, los agentes del territorio y las asociaciones para cerrar la Ley contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural, que posteriormente iniciará el trámite parlamentario para su aprobación.

Servicios esenciales

El Título IV de la Ley recoge medidas concretas para garantizar servicios esenciales en el ámbito rural. Presta especial atención a la educación rural con acciones como el mantenimiento de los centros educativos rurales, atracción de personal docente, conectividad digital, comedores escolares, transporte escolar y becas universitarias adaptadas al medio rural.

En sanidad y farmacia, la Ley apuesta por reforzar la atención primaria, descentralizar especialidades, impulsar la telemedicina, reforzar la atención sanitaria y farmacéutica y desarrollar la teleasistencia para personas mayores.

La apuesta por los servicios sociales de proximidad, la dependencia, los centros de día, el respiro familiar, la lucha contra la soledad no deseada y la conectividad digital como servicio esencial son otras prioridades de la Ley.

Territorio y vivienda

La Ley parte de la premisa del derecho a quedarse en los pueblos. Recoge medidas como la vivienda rural protegida, la movilización de viviendas vacías, la vivienda colaborativa y nuevos modelos de vivienda rural.

El patrimonio natural, el patrimonio cultural, el paisaje rural, el patrimonio arquitectónico, la identidad cultural y las tradiciones forman parte de la estrategia de desarrollo rural.

También contempla la mejora de la red viaria rural, el acceso a los servicios administrativos, las oficinas móviles, los puntos de atención ciudadana y la cobertura de telefonía móvil en todo el territorio navarro.

Dinamización económica

La Ley contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural crea la figura jurídica de Emprendimiento Rural Especialmente Protegido para impulsar la dinamización económica de los entornos rurales. También prevé microcréditos, capital semilla, asesoramiento empresarial, banco de oportunidades digital, incentivos para nuevos negocios y simplificación administrativa.

La Ley impulsa el relevo generacional en las explotaciones agrarias familiares, la agroecología, la transformación agroalimentaria, la comercialización de proximidad, la gestión sostenible, las denominaciones de origen y los productos locales de calidad diferenciada.

La economía verde, la economía circular, el turismo rural sostenible y la economía social junto al cooperativismo serán elementos clave para la dinamización económica del medio rural.