El nuevo paquete de medidas que hoy aprueba el Consejo de Ministroses únicamente otro intento, posiblemente vano a medio plazo,de contener la inquietud internacional ante los fundados riesgosde un contagio concatenado de las quiebras económicas de Greciae Irlanda. Diez días después del rescate griego en mayo, y antela misma situación de crisis de confianza en la capacidad delEstado español para hacer frente a su deuda, Zapatero logró calmarde manera fugaz la desazón internacional con la aprobación delos primeros recortes: 15.000 millones de ahorro en la reduccióndel 5% en la retribución de los funcionarios, supresión del cheque-bebé,congelación de las pensiones, rebaja de inversión pública...Ahora, diez días después de que se hiciera público el rescatede Irlanda, repite movimiento con otro recorte social, la retiradade la prestación de 426 euros a los parados, al que añade laprivatización de los aeropuertos de El Prat y Barajas, del 49%de AENA y del 30% de Loterías y Apuestas del Estado. En total,14.000 millones que sin embargo deben relativizarse: el cálculode ingresos de la privatización de la lotería es de 4.000 millonescuando sólo el año pasado aportó 2.900 millones al Estado, elresultado de la privatización aérea está por comprobar y aúnhabría que restar también el coste de la reducción de la cargafiscal a las pymes, quizás la única medida de las anunciadasque va en la buena dirección por cuanto debería favorecer elmantenimiento de empleo. Sin embargo, la reacción de los mercadosy la bolsa, de entrada positiva al anuncio, continúa a expensasde lo que suceda en los próximos meses a Portugal, con cuya economíala del Estado español tiene además relaciones mucho más estrechasque con la de los dos países hasta ahora intervenidos. El Gobiernodel PSOE sigue teniendo pendiente la impuesta obligación de completarlos cambios estructurales, si bien también precisa la adecuacióndel gasto público en cuanto a la duplicidad administrativa quesoporta por la artificial ampliación de especificidades de autogobiernoa las 17 comunidades con el único fin de intentar lograr unauniformización del Estado a todas luces ficticia. Zapatero puedehaberse planteado más iniciativas para el siguiente momento críticoque se anuncia si se procede al rescate de Portugal, pero existeel riesgo de que entonces la desconfianza exterior sea ya similara la interna: casi irrecuperable.
- Multimedia
- Servicios
- Participación